viernes, octubre 21, 2011

Un día en la casa

Hoy, como tantos otros días pasados, me tocó la tarea de sentarme frente a un libro, un cuadernos, unos cuantos lápices, el computador, el teclado y algunas ideas en la mente.

Un compromiso me mantuvo así, sentado la mayor parte del tiempo, en tanto otras veces me perdía afinando la guitarra y tocando algunos temas antiguos, como para liberar la tensión de llegar a la meta. El compromiso es simple: una presentación para mañana de un tema libre relacionado con las cosas que hago en la Universidad.

Tengo el material, tengo el tiempo y en efecto lo ocupé, me senté medio día o casi día entero y acabé la presentación. No es para cansarse, pero hay una sensación de cansancio ahí. No es para quejarse, pero me dan ganas de quejarme.

Estas sensaciones nacen de una cosa que hace tiempo he estado observando de lejos, como que está a la vista hace un tiempo, pero no he querido acercarme y mirar. Pues bien, es hora se sentarse frente a frente al condicional en pasado, cuyo nombre técnico ignoro ciento por ciento.

(...) si no hubiera tenido esto, habría hecho (...)
(...) si no me hubiera comprado esto...quizás aquello (...)
(...) si me hubiera apurado un poco... quizás esa micro (...)

Es una manía que no se si existirá en todas las culturas, de repente ni existe entre las personas y se restringe a algo familiar. La cosa está en que es una forma muy extraña de pensar. Es como unir la imaginación con la realidad con un resultado que ocurre o desemboca en la imaginación, más extraño es sentirse frustrado por esa realidad que sólo es verdad en la imaginación.

(...) si me hubiera levantado antes quizás habría alcanzado la micro que se está yendo del paradero y ya no alcanzo ni corriendo (...)

Cada vez que apelo a esta forma de pensar un si fin de ideas cruzan por la mente, incluyendo una avalancha de juicios sobre lo que debí haber hecho. Puede que no sea nada de grave, pero si se amasa un poco el tema, bien se puede ver como una negación de la realidad. Si la micro se fue, simplemente se fue y ya no hay vuelta atrás. ¿Cuál es el objeto y la motivación de pensar en lo que pudo haber ocurrido?

Puede ser que en una de esas la motivación sea que de alguna forma vivo un ideal fabricado en la propia mente. Un ideal que se vive en aquello aceptado como realidad. Es como si sobre lo real pusiera una delgada tela, que es mi ideal ajustado a la realidad, cada día. Si ocurre que en la realidad vivo mi ideal, me siento bien y contento (fue un gran día), pero por el contrario, si de alguna forma aquella tela de ideal se rompe y queda estropeada, entonces fue un pésimo día, me frustro, me siento mal, y ojalá se termine pronto y llegue el próximo amanecer.

¿Será posible vivir cada día el ideal, cumplir todos los días lo que uno espera que suceda? Tiendo a pensar que no, ya que si bien aquel ideal es confeccionado por uno mismo, sea bueno o malo, la realidad es una realidad cambiante. Y la realidad no cambia a mi antojo. Además, ¿cómo puedo tener contacto con la realidad si está eclipsada por mi ideal? ¿Cómo puedo distinguir entre lo que es una imaginación y una realidad?

Creo que, aún en el mejor de los esfuerzos posibles, no tengo contacto con la realidad. Estoy desconectado por una cosa fisiológica y por la complejidad del problema. Fisiológico por que mis sentidos son limitados; la complejidad aparece de vivir en un medio social donde se habla sin distinción de ideales y realidades pareciendo todo una sola realidad. Mas me parece que vivo de aquella diferencia que se puede percibir entre lo real y lo ideal. Es aquella diferencia la que avisa si estoy por un buen camino. Existe una capacidad de medir la distancia ente mi mundo ideal y el real y al parecer esto basta para tener cordura. La forma en que se percibe esa diferencia es por el dolor, sólo por el dolor uno sabe que debe detenerse, sólo el dolor avisa que algo está mal, sólo el dolor incentiva tomarse una pausa y ver otras opciones. Solo por el dolor uno quita la mano del fuego en vez de quedarse mirando locamente como la mano se quema. Sólo por el dolor ajeno uno sabe que no es posible volar sin no se es pájaro, por el dolor ajeno también uno sabe que no se puede respirar bajo el agua y así también por el dolor ajeno se ha aprendido que ciertas cosas no son comestibles.

Por el contrario, de vivir en el éxtasis, ¿cómo medir el daño sin se ignora o pasa por alto el dolor? Vivir feliz todo el tiempo es vivir en la imaginación, en la fantasía, no necesariamente desconectado de la realidad sino que ignorando la distancia que existe entre lo ideal y lo real. Sin embargo el dolor lo evito, porque me avisa de que estoy cerca de la realidad y me alejo de el para continuar viviendo más en el ideal de la vida.

La gente evita la muerte, el dolor de aquella cosa, pues avisa con el dolor la cercanía de una realidad incierta, porque ciertamente nadie sabe que ocurre en esa realidad llamada muerte y se prefiere vivir en la fantasía, en el ideal de un mundo que cada uno se crea sobre ese momento. Así nacen cielos, vidas eternas, vidas pasadas y un sinfín de cosas que eventualmente quizás podrían ser ciertas, pero que no dejan de ser, hasta el día de mi muerte, ideas.

Me encuentro entonces ante algo así como una paradoja. Se supone que se vive feliz sin dolor, eso se dice al menos, pero al evitarlo me alejo de la realidad. Esto significaría que la felicidad me llevaría a un estado de plenitud fundado sobre un ideal, un punto inexistente. Tal estado se para sobre una realidad que podría cambiar, y ante una sacudida precisa desmoronarse todo ese sueño de felicidad. Así, vivir en la felicidad es vivir en un peligroso equilibrio que no puedo manejar. Por otra parte, vivir más cerca de la realidad es hacerse amigo del dolor y por ende se sufre al estar en contacto con experiencias dolorosas, mías o ajenas.

Estos pensamientos, me dicen que vivo en una "interface", entre dos mundos: uno el real y otro el ideal, no llegando a vivir ninguno de los dos en plenitud. Las emociones nacen en respuesta a lo que estoy más cerca en determinado momento, al menos lo que es alegría y tristeza. Si estoy más cerca del ideal, me siento feliz, contento, pleno, satisfecho. Si estoy más cerca de la realidad me siento dolorido, frustrado, temeroso, etc. Ambos mundos se juntan en la muerte, y quizás también en el nacimiento, pero en tanto deambulo entre ambos. Tocando de vez en cuando lo ideal y rozando otras veces lo real, sintiéndome feliz unas veces y dolorido otras tantas.

Mañana tengo presentación.

jueves, octubre 13, 2011

¿Qué es el respeto?

¿Qué es el respeto? A primera vista me parece que significa <<mantener una distancia>>, tomarse la distancia necesaria para respirar y sentir como todo ese flujo de aire circula por mis entrañas, ingresa a mi sangre el oxígeno luego transportado a la mente, hogar de ideas y decisiones. Cuando me sobrepongo a algo, ese algo ya ha perdido el respeto.

Una distancia se toma siempre entre dos puntos, dos puntos de vista en este particular, y por tanto el respeto nace de una relación entre dos (al menos): Debe existir siempre alguien quien infunda el respeto y otro que respete.
  • Si se piensa el respeto centrado en los dos entes protagonistas, el respetado y el respetuoso, es fácil llevarlo al campo de batalla donde las voluntades intenta imponerse; el respetado necesita fundar respeto a su alrededor y con ese objetivo puede precipitarse a la imposición del respeto. Por su parte, el respetuoso que puede no serlo tanto, al verse presionado se rebela al respetado generándose un conflicto de voluntades. El escenario descrito en esa forma perfectamente puede ocurrir al revés, de modo que primero comience la rebeldía y luego la opresión.
  • Distinto ocurre si el respeto se piensa centrado en la relación. Poniéndolo de esta forma, lo que se respeta es la relación que existe entre el respetado y el respetuoso. Se transforma al protagonista en un solo ente, la relación, y por tanto no cabe llevarlo al campo de batalla de las voluntades. De existir un campo de batalla, este sería el del consenso sobre qué es la relación y cómo esta ocurre.
Ahora me vuelco a pensar sobre algunas relaciones socialmente establecidas:

Madre e Hijo.

Estos términos separan lo que es una criatura de su procreador, establece una distancia perfectamente definida. Aún más, la distancia establecida es inmortal en tanto si muere el sujeto a quien se llamaba Madre el sujeto llamado Hijo sigue sosteniendo -así también los familiares a su alrededor- que quien murió es su Madre. Aún ambos muertos, mientras alguien los recuerde, se establece que eran Madre e Hijo. La relación  es una pero denominada de dos formas de acuerdo se hable desde la criatura o desde el procreador.

Establecido el punto que ambos términos establecen la misma relación (criatura-procreador), los sujetos tras las denominaciones de Madre e Hijo son personas bien diferenciadas. De acuerdo a como se piense el respeto la relación puede ser de distintas formas:
  1. Respeto centrado en los personajes. Aquí no se habla de Madre e Hijo, se habla de Elena y José (por dar un par de nombres) quienes son bien diferenciados. José respeta a Elena por sus características personales y Elena respeta a José bajo el mismo prisma, pero ambos no se respetan por la relación que existe entre ellos. Vale decir, da igual la calidad de la relación. Puede darse la posibilidad que ambos se respeten mutuamente, pero tengan una pésima relación; viven cómodamente bajo el mismo techo, pero ni se hablan. Pueden estar toda la vida juntos pero sin conocerse pues no se relacionan o no les interesa relacionarse. José respeta a Elena quizás porque ésta es una excelente profesional y entrega bienes al hogar y Elena respeta a José quizás porque el chico es estudioso. El respeto para a ser condicionado por el bienestar experimentado. Fácilmente la situación de bienestar puede cambiar y el respeto se precipita al colapso conforme las voluntades emergen. José puede cambiar y volverse pendenciero, una situación intolerable para una profesional exitosas como lo es Elena quien evidentemente no sostendrá a un bueno para nada y lo presionará para que estudie, para que haga algo diferente de pelear, pues poco le interesa el problema que él pueda tener; sólo le interesa la calidad humana que bajo su mirada debe tener José, su valoración por lo que hace.  José se sentirá presionado y frustrado. El respeto se pierde, la tensión crece.
  2. Respeto centrado en la relación. Aquí los mismos José y Elena son Hijo y Madre, entre ellos existe una relación que los distancia y que en si misma es diferente a ambos. Por tanto no se respeta la valoración intrínseca a cada persona, sino que se respeta el puente que une ambos mundos disimiles. La Madre se interesa por su Hijo, por sus problemas, sus éxitos, sus alegrías y sus fracasos. Lo mismo por el lado del Hijo, quien respeta a su Madre no por ser Elena, sino simplemente por ser su Madre. Aún siendo una mujer fracasada ella y él un tipo exitoso, la relación tiene un carácter propio que es respetado por ambos. La relación  (y el respeto) se vuelve independiente de las vicisitudes de la vida de cada cual y si existe un problema, ambos personajes examinan qué está mal en la relación. 
En mi particular caso, mi crianza fue más dada por la concepción del respeto sobre las relaciones. De modo que respeto a mis padres por ser mis padres más que por su valor intrínseco como persona. Independiente de sus fracasos o logros, independiente si valen o no algo bajo un arbitrario punto de vista, la relación sí que es valiosa, porque nos hemos comprendido mutuamente y apoyado desinteresadamente entre otras cosas. Quizás fue por ese motivo que cuando mi sobrina me preguntó si podía decirme Gerson en vez de Tío, yo le contesté con un NO rotundo, pese a que nuestra diferencia de edad es poca. 

También he visto en mi generación y en las actuales, que se usa mucho llamar a los padres por sus nombres. Según mi punto de vista, eso condiciona a respetar con respecto a los protagonistas y no la relación. Si bien es elección de cada cual como mira las cosas, yo me quedo, por lejos, con priorizar la relación ante que los personajes individuales ya que el cómo los veo puede cambiar sustancialmente a lo largo de la vida.

martes, agosto 30, 2011

la naturaleza de la opinión

La mente casi me queda como un limón bien exprimido a la hora de hacer micheladas tratando de recordar si alguna vez, en el colegio o en mi casa o en la calle me enseñaron qué es opinar. Mejor, ¿qué es una opinión?. Para escribir estas lineas voy a evitar dirigirme religiosamente al pequeño Larouse Ilustrado o wikipedia en su defecto.

El punto, sea que me declare totalmente inculto o así lo declaren los demás, es que opino y escucho al mundo opinar sobre todo lo que sea posible pero sin saber qué es la opinión. Mi fuente más fresca es una frase de radio: "el que no está informado, no puede tener opinión"...y luego remata con: "el que no tiene opinión, no puede tomar decisión".... En una frase que prácticamente se podría considerar como un saber colectivo veo difícil que no tenga algún fundamento de fondo. Así que partiendo de lo único que tengo a mano digo que: la opinión se encuentra entre la información y la decisión. Un pequeño paso para la humanidad, un gran paso para mi. La opinión no existe sin información ni así tampoco la decisión.

Es una regla simple, pero lamentablemente esta inocente frase también postula que ante una información deficiente, la opinión, en el mejor de los casos, será la más deficiente de todas y ni hablar de la decisión que saldrá de ello. Ejemplo simple: terremoto 2010. Radio Biobio, que paradójicamente es la dueña de la frase en que estoy buscando un origen a la opinión, informó para el pesar de mucha gente que no había riesgo de tsunami. Ante esta información mucha gente se quedó en su lugar en tanto otras arrancaron a los cerros. Hubo ahí un proceso de opinar sobre la información entregada que condujo a dos decisiones radicales y claves en algunas instancias trágicas. Por algún motivo algunos opinaron "ok, le creo a la radio, voy a quedarme" en tanto otros opinaron "no le creo a la radio, me voy al cerro". Para no dejar tan mal parada a la radio, hay que recordar que esta sólo transmitió la información que le entregó una institución gubernamental, básicamente porque opinó que era información verídica y decidió transmitirla a la comunidad.

Dos cosas aquí. La primera es que la opinión sobre un tema o sobre cualquier cosa no depende solamente de la cosa en cuestión, sino que involucra toda la información que tengo en mi cabeza: experiencias pasadas propias, experiencias pasadas ajenas, conocimiento, ideologías, etc. La información concerniente a una cosa en particular es sólo una pequeña componente de la opinión, por eso mucha gente arrancó aún cuando les dijeron que no había tsunami. La segunda es lo que se deriva de lo que paso en el terremoto: una decisión tomada en base a una opinión fundada en una información deficiente conduce a una cascada de decisiones de infortunio. (me recuerda esto a la lógica del álgebra)

Ahora a darle forma al tema. La Opinión es algún tipo de proceso individual en el cual una información es macerada, deformada, reformada, desmembrada, vuelta a pegar para finalmente dar como resultado una tendencia a una decisión (tener opinión no garantiza la acción que involucra tomar una decisión). Quizás hasta se podría decir que la Opinión es la tendencia a una decisión. Algo así como "lo que yo haría sería..."

La Opinión, como tendencia que parece ser, cambia. Y cambia muy fácil al depender de tantas cosas. La información específica sobre la cosa que se opina es evidentemente fundamental para opinar, pero no es lo único. Dos personas que se acercan por la calle ven indudablemente de forma diferente a las personas entre ellos. La información es espacial, depende de donde estoy parado, lo que igual es evidente si se piensa que alguien en Concepción no verá el problema de la reconstrucción (post terremoto) como el que vive en Magallanes, pero este último podría viajar a Concepción y quizás tener una visión distinta en el nuevo escenario.

Mi concepto de Opinión es entonces la tendencia personal a una decisión, forjada desde un conjunto de información y que puede cambiar en el tiempo y según donde estemos. Ahora me pregunto ¿Cómo es que la Opinión adquiere una faceta social? ¿Cómo es que hay opiniones que pueden ser sostenidas por tanto tiempo? En el proceso de crearse una tendencia, uno conversa con gente, lee cosas, pero en última instancia la decisión es personal. Yo diría que la faceta social pudiera estar contenida en la Información, ya que quizás esta pueda contener ideologías tales que induzcan a mucha gente a tener tendencias similares. Sin embargo, también pienso que la faceta social de una opinión pudiera estar dirigida por los intereses de las personas, específicamente por los beneficios sociales o económicos que se puedan adquirir si me uno a una Opinión, dejando la mía sigilosamente guardada. Pienso que si a una persona no le gustan los paros y opina que son perjudiciales, pero que si el paro triunfa obtendrá recompensas en mejores remuneraciones, en mejores condiciones laborales, etc. la persona se puede ver muy tentada a violar su propia opinión y adherirse finalmente "por el bien común" a otra opinión. Siendo la Opinión personal, nadie tiene por qué saber su real opinión. Lo anterior me indica que, cuando una opinión se vuelve comunitaria es probablemente dirigida por intereses creados y no es Opinión genuina de cada una de las partes que conforman el grupo social. Así, en muchos casos la verdad personal se escondería en pro de los beneficios. ¿cuántas veces he caído en eso? ... mmm.

miércoles, julio 20, 2011

educación en vitrina

Creo que por primera vez se ha dicho, de forma correcta o no para la sensibilidad general, lo que es una verdad en Chile desde que tengo uso de razón: la educación es un bien de consumo.

Sumergido en una utopía, veo la educación como la herramienta fundamental para producir el intercambio cultural entre las personas, de tal forma que cada persona se aleje un poco de sus posturas fundamentalistas y sea capaz de ver las postura del otro. Según lo veo, es un mecanismo para llegar a un acuerdo común en cualquier tipo de discusión. Esta educación es la que uno mismo se debe forjar. Requiere de el interés personal en conocer acerca de otros, de culturas diferentes, etc. y no necesita ser acreditada ya que no se enseña en ninguna parte en Chile.

En Chile, la educación de la que se habla hoy es ciertamente un bien de consumo que sigue el patrón de la educación separatista de las familias que impera nuestra sociedad. Es una educación de especialización, que genera por si misma enormes brechas entre las personas, lo cual es evidente. Se diferencia, por medio de esta educación de consumo, lo que es un ingeniero de un médico o un abogado, más aún se separa lo que es un técnico de un profesional y sobre todo, lo que es cualquier profesional hombre de una profesional mujer.

Así, que el Presidente haya dicho que la educación en Chile es un bien de consumo, es asertivo al reconocer que se habla de la educación de especialización. Al verlo de este modo, es hasta correcto y necesario que sea así, pues como bien económico es consistente con el capitalismo de nuestro país. Si el financiamiento viene de cuantiosos impuestos generales para favorecer a todos o si el esfuerzo debe ser individual optando por créditos personales es una cuestión de forma más que de fundamentos, pues en cualquier escenario se está pagando por una herramienta que proporciona dinero.

A mi me interesa la educación que permite a las personas ser mejores personas. La educación de especialización solo crea un profesional capacitado para una tarea específica y no tiene ninguna relación con la calidad humana. La educación que me interesa está arraigada en la educación familiar y el conocimiento de uno mismo. No tiene títulos ni se paga por ella, sin embargo es que la maneja las decisiones de las personas.  Ya había escrito sobre esto en http://cierratumente.blogspot.com/2010/12/libertad.html y en base a ello creo que los esfuerzos actuales en materia de educación deberían converger a mejores condiciones de financiamiento y calidad, pero jamás va a conducir a eliminar la brechas sociales, simplemente las aumentará ya que es a lo que conduce la educación de especialización en nuestro actual escenario cultural.

viernes, junio 17, 2011

En la micro, un pensamiento lleva a otras cosas.

Hoy iba en la micro, para variar. De mi casa para concepción, 30 y tantos minutos de viaje, a veces desearía vivir más cerca de conce pero tampoco es para quejarse.

El asunto es que me quedé mirando a la gente y por un momento me quede como paralizado. Tanta gente sentada tan cerca y tan aislados que vamos los unos de los otros. ¿Cómo es posible que sea tan nula la capacidad de interactuar entre nosotros, los que íbamos en la micro? ¿Cómo puede ser que a nadie le interese el tipo que va sentado al lado, a no ser que sea un conocido?

¿No se supone que somos seres sociales? Hay que reconocer que existen excepciones, pero creo que puedo referirme en general en este caso. Parece que lo social, la interacción entre desconocidos, se da cuando hay un interés común; por ejemplo cuando un tenista chileno obtiene un gran título. Son cientos o miles los que se unen en las calles a celebrar, como hermanos casi, abrazados los desconocidos sean hombres o mujeres. Lo mismo cuando la selección chilena de futbol consigue, rara vez, un logro. Lo mismo cuando fue el súper terremoto y había que agruparse por agua, comida y defensa.

Pienso que este patrón dice que la gente se une por algo común, pero no por el simple ejercicio de interesarse en el personaje que tenemos parado al lado. Mejor dicho, nos juntamos por un interés individual que se ve potenciado al compartirlo con el resto. Es como si la convivencia social fuera una herramienta para alcanzar un interés que, si bien parece general, es muy personal. ¿No parece que la gente se une solamente entonces por un interés particular, sacando provecho en la masa para obtener su beneficio?

Entonces, ¿cuál es el interés particular de cada una de las personas que protestan por X motivo? ¿tienen todos el mismo interés pero persiguen sólo un beneficio propio o realmente se persigue un beneficio general, para todos? ¿Si la gente en una micro es incapáz de saludarse y darse el buenos días espontáneamente, que se puede esperar de cientos de personas desconocidas? Nada.

No se puede esperar nada de cientos de personas desconocidas en un lugar. Sólo adquieren forma como grupo cuando son dirigidos por un interés particular pero que es compartido por todos. O por un interés particular que es impuesto a todos.

De esta forma, ¿qué se puede esperar de un país lleno de gente las cuales están cerca o lejos (dependiendo del caso) si no hay un interés común a todos y que todos compartan? Nada. Pero para que el país funcione esta gente, nosotros, debemos tener intereses comunes. Así todos podemos "tirar para el mismo lado" y satisfacer los intereses comunes. Pero, ¿qué tan probable es que 17 millones de personas tengan los mismo intereses? Es ilusorio, pienso yo, que toda esta masa tenga los mismo intereses, quieran las mismas cosas, quieran vivir del mismo modo, quieran tener la misma ropa...

Por tanto, lo más probable es que los intereses de la gente de un país no sean comunes, sino que sean impuestos. Creo que el caso de la URSS fue un ejemplo en que los intereses comunes y básicos de la gente se tomaron e intentaron solventar, imponiendo las mismas cosas para todos. Pero esto falló y es la prueba de que la gente definitivamente no comparte los mismo intereses por básicos que estos sean. Es la base de la libertad y por violarlo fue que ese sistema colapsó.

Ese caso es extremo, pues se repartía la comida, las ropas, todo en forma idéntica. Básicamente era un tipo de vida replicado en cada persona en pro de un país, de una potencia. Ahora, que tal si la comida, las ropas, la salud y todas esas cosas ya no sean impuestas, sino que son opciones, pero que la forma de vida sea la misma para todos. Y aún más, que todos quieran alcanzar esa misma forma de vida.

De lo que hablo con lo anterior es nada más que nuestro sistema. Lo que mueve a toda la gente es alcanzar un modelo de vida, el modelo del bienestar económico. ¿Pero es este modelo el que quiere cada una de las personas? ¿no es más bien un modelo acuñado quizás donde, quizás cuando, y enseñado a la gente? ¿No representa también esto una violación a la libertad de elegir cómo vivir?

¿No parece una forma muy inteligente de tener a las personas siempre trabajando, siempre produciendo, mostrarles un modelo de vida de ensueño, decirles que lo pueden alcanzar, pero ocultar la verdad de que es un modelo inalcanzable para la gran mayoría? ¿Cómo se hace eso? ...  fácil:  reduciendo las opciones.

De esta forma, nuestro sistema puede ser muy maldito en cuanto nos da opciones, pero estas son insuficientes para llegar a lo que se le promete a la gente. A lo que se le enseña que es bueno y un logro en la vida.

Bajo los aspectos anteriores, las protestas actuales de la gente en educación, salud, empleo, etc. las considero completamente válidas. Son razonables y son necesarias. La gente reclama algo válido para ellos, pero no comprende que esas opciones no se las van a dar. Porque el día que se las den y todos consigan la vida de ensueño, ¿Quién va a trabajar en lo básico?, ¿quién va a ser la temporera? ¿Quién se va a encerrar en un desierto a sacar minerales? ¿Quién trabajará enlatando pescados? ¿poniendo huevos en sus cajas? Ya que la vida del bienestar económico está a años luz de comprender esas actividades como parte de la super vida prometida, pero sí incluye el comer huevo fresco, pescados, frutas de selección... todas esas cosas que "alguien" tiene que hacer.

El problema va más atrás, si bien los alegatos son válidos y los respeto ahora que he escrito estas líneas. El problema es que la gente quiere la misma vida, pero no han dado un instante en pensar cual es la vida que realmente quieren. Y es bastante lógico que sea así, ya que no se nos muestra otro esquema de vida, y si se nos muestra se nos dice que es malo, feo, básico, indecente. La gente se ríe, en general, de los indios que viven en las amazonas a poto pelado, al gente se ríe, en general, de los araucanos. A ellos mismos se les quiere imponer un estilo de vida del bienestar, hacerlos abogados, ingenieros, productores de dinero para que su objetivo de vida ya no sea el objetivo de vida mapuche, sino el capital, el bienestar económico.

Dicho esto, claramente el camino para una vida sana no está en perseguir eternamente lo inalcanzable para la mayoría, sino en alcanzar lo que uno se propone para si, alcanzarlo y disfrutarlo. Mientras comamos cosas elaboradas por terceros, mientras vistamos ropas confeccionadas en china o india, mientras vivamos en departamentos, cortemos los árboles y no sembremos nuestro propio alimento, siempre va a tener que haber una temporera mal pagada y sujeta a los efectos de los pesticidas, siempre va a tener que haber un montón de chinos manufacturando ropa bajo condiciones inhumanas, siempre va a existir un esclavo que provee el pan al Señor.

lunes, junio 13, 2011

yo soy así, y que.

"Yo soy así, y que." "El que le gusta bueno y el que no, no."

Esa frase la he escuchado innumerables veces de prácticamente todas las personas que me rodean.  Es como un punto final con platillos y bombos a cualquier discusión de índole personal. Yo también la he dicho antes, por ese motivo entiendo vagamente lo que representa.

En primer lugar, representa un amor propio a la identidad que yo atesoro. Yo soy de tal forma que me gusto en extremo, aún si mis actos traen consecuencias negativas para mi y/o para los que me rodean.

En segundo lugar habla sobre la incapacidad voluntaria, creo, de que uno intente hacer un cambio de actitud. Yo diría que "es miedo" lo que mejor expresa lo que se siente cuando otras personas me hacen ver algo malo en mi. En realidad no puedo decir que todas las personas sientan lo mismo, quizás para otros sea rabia o que se yo.

Hace un tiempo, leí a la vocera de gobierno en twitter que "uno no puede abandonar las convicciones"(es parte de una frase más larga). Yo pienso que eso es una forma muy inteligente y hasta bonita de decir exactamente lo mismo. Lo que pasa es que quien se sujeta a sus convicciones necesariamente se sujeta a si mismo, a lo que más quiere de si, ya que las convicciones representan todo aquello que guía las decisiones fundamentales de nuestra vida.

Sujetarse a las convicciones o "yo soy como soy" (en términos populares) fundamenta la consecuencia de lo que somos con lo que hacemos. Por tanto, mientras más fuerte sea este principio más inquebrantable es la voluntad de la persona. Por decirlo de alguna forma, más fuerte se vuelve la persona.

Pero hay que hacer una diferencia en esta fortaleza, y es sutil. La fortaleza no se debe a que las convicciones sean fuertes por si mismas, sino a la fuerza con que cada uno se adhiere a lo propio. La fuerza impresionante está en la voluntad de las personas a seguir un principio. Como para graficarlo, se me imagina una garrapata; este bicho no se adhiere de tal forma en el pescuezo de un perro por la fuerza de la sangre, porque la sangre (a pesar que es fundamental para la garrapata) no tiene fuerza en si. Es ese sistema de ventosa que tiene este bicho el que se aferra con voluntad de hierro al pobre animal.

Hecha la diferencia, se puede abandonar convicciones manteniendo la fortaleza individual como persona. La consecuencia se ve relegada a un segundo plano. Siendo más justo, mis actos pueden variar de lo que uno dice adherirse. Suena feo en principio, pero es porque la "consecuencia" tiene dos caras de las que usualmente se enseña una. La consecuencia puede ser "subjetiva" y "objetiva". La idea es que ahora mis actos se ajusten a lo que otros me hagan ver y no solamente a lo que yo veo. Se pasa de una consecuencia subjetiva (mía, de mi mundo) a una consecuencia objetiva (de todos, del conjunto) y esto es fundamental para la convivencia y la integración de la cultura ajena.

Resumiendo, la consecuencia subjetiva lleva a las personas a individualizarse y fortalecerse en ese sentido; a incrementar notablemente la voluntad y, por tanto, se aprecia como un bien en las personas. Personas consecuentes con lo que piensan, intachables, pero incapaces de cambiar de punto de vista. La consecuencia objetiva, en cambio, conserva la fortaleza de las personas pero no en una forma individual. Abandona los liderazgos y no intenta imponer voluntades. Por tanto suele verse mal, en el sentido de que las personas así parecen muy volubles, un día de una parte y otro día de otra parte, sin embargo eso es sólo una apreciación erronea. Las personas que adquieren una consecuencia objetiva ya tuvieron y observaron la consecuencia subjetiva y la comprenden. Saben de sus beneficios, pero también comprenden que es el motor de una sociedad segregada, prejuiciosa y desequilibrada entre muchas otras cosas.

domingo, abril 03, 2011

una vida abstracta

... algunas más, algunas menos. Pienso que todas las personas tenemos capacidad de abstraernos de lo material para vagar en pensamientos intangibles e inverosímiles que eventualmente pueden ser materializados y llevados a piso.

Cuando escucho sobre la vida y la felicidad, cosas de principal relevancia en las personas, me veo a mi mismo vagando de una abstracción tan importante y que no he caído en cuenta que ha sido siempre una abstracción. Nunca he sentido la vida ni la felicidad como cosas tangibles y, aunque es de mi propia responsabilidad hacerlo, tampoco nunca me lo han enseñado. O quizás sí, pero en esas formas tangibles de felicidad que son los modelos de vida y que me parecen sumamente irrelevantes: uno o más autos, un buen trabajo, una casa impecable, buen estatus, buen  colegio para los niños, buen servicio de salud, etc. Estas cosas combinadas de las más ingeniosas maneras resultan en los modelos de vida que yo veo a mi alrededor, pero que en ningún caso corresponde a una materialización de lo que es una buena vida y la felicidad, ambas cosas que para mi siguen siendo abstractas.

¿Y cuál es el problema que la vida y felicidad se limiten a una abstracción? Llevándolo a un ejemplo súper simple, si yo digo que quiero conseguir el "bjesoas" pero no se como es eso, ni donde está, ni quien lo ha visto... ¿acaso hay alguna remota posibilidad de que pueda conseguir para mi ese "bjesoas"? Este ejemplo que raya en lo absurdo, es lo que para mi significa una abstracción no materializada.

Afortunadamente, a diferencia del intrépido "bjesoas", la vida es parte de mi mismo y yo mismo soy parte de la vida. Por tanto está en mi conseguir una materialización de la felicidad y un modelo de vida en cuyo ejercicio voy a poder ir hacia ello y dejar de vagar en abstracciones que no son conducentes. Pienso que cada persona tiene la capacidad de hacer lo mismo, con el grado de simplicidad o de complejidad que le parezca mejor.

El recuerdo infantil que tengo más patente en mi memoria, es un volantín. Aunque nunca fui excelente encumbrándolos, me fascinada verlos en el aire. Me acuerdo que cuando ya estaban tan lejos que apenas se veían como un punto, percibía en ello una tranquilidad y libertad impresionante. El volantín siempre demanda más de dos personas encumbrarlo... generalmente uno Mayor y uno menor. El Mayor, que ya tiene la experiencia le enseña al pequeño como hacerlo para elevar el artefacto, lo que para mi es similar a cuando los padres le enseñan a uno a empezar a vivir. El volantín se mantiene siempre unido a tierra, por medio de un hilo que inicialmente es muy tenso y comienza su ascensión hacia el espacio arriba. Naturalmente, por la turbulencia de los vientos cercanos a la tierra, y la inexperiencia del pequeño, cae a tierra y generalmente está en buen estado como para volverlo a elevar. Al menos, casi siempre es posible repararlo después de una caída a temprana distancia de la tierra. Casi siempre el Mayor está presente para refaccionar el volantín y aconsejar al pequeño sobre una mejor forma de elevarlo o buscar un lugar más adecuado.

Ya con más experiencia, el chico puede elevar el volantín a mejor altura, con el desafío y la aventura de luchar contra los vientos más fuertes que muchas veces hacen girar el volantín, volar a tierra, sacarlo a flote antes que toque piso... y si sobrevive el volantín se encumbra aún más allá, tanto más allá como el hilo lo permita....

... tanto más allá que se llega a ese estado apacible donde nisiquiera es necesario luchar, porque da la impresión que el volantín vuela por su propia cuenta a una altura donde los vientos lo acarician y lo llevan por tantas partes, pero con tanta suavidad, que el que está en tierra mirando su volantín apacible puede perfectamente echarse en el pasto tan solo sujetando mínimamente el hilo.

Si yo me siento en el volantín así encumbrado y miro hacia tierra, probablemente no vea a quien está en tierra, o bien lo veo como un punto diminuto. Si el hilo se llega a cortar en esa condición, el volantín volará lejos, quizás hacia donde, guiado por los vientos superiores, pero ya está lejos de quedar atrapado en la enredaderas de cables, árboles y edificios por donde pasa el hilo y que se presentan en el mundo del bienestar, de los autos lujosos, de la iluminación y de todas esas cosas tangibles que para mi no son una felicidad tangible, sino simplemente los que son: autos, casas, tecnología, buenos colegios, etc.

Ese es mi intento de hace tangible la vida y la felicidad, volar en un estado sublime pero a la vez conectado al mundo por medio del hilo. Enganchado a las cosas humanas pero en forma casi imperceptible, sin esfuerzo en ello. No se puede renunciar al hilo y la tierra, pues si estoy vivo es por lo mismo. El día que el hilo se corte y llegue la muerte, no se que pasará de mi, pero al menos no quedaré sumergido entre los árboles y cables de los problemas inventados por el sistema humano y seré arrastrado por el viento hacia lugares desconocidos, quién sabe adonde. Encumbrar mi vida hacia tal espacio no depende solo de mi, sino de quien me guíe en mi infancia, en cierta forma de los valores entregados y de la capacidad de levantarse y seguir en pie cuando las cosas no resultan. De refaccionar la vida y seguir encumbrándola porfiadamente, hasta que logre el estado perfecto en que pueda contemplar mi vida como un volantín a lo lejos que se encuentra en un estado permanente de felicidad y donde yo mismo estoy sentado en ese volantín, contemplando la belleza de las cosas, sintiendo el placer del viento y ojalá rodeado de otros volantines a mi alrededor con quien poder compartir toda esa dicha.




 

martes, febrero 22, 2011

¿sobre estimación?

... una cosa es amarse a uno mismo, quererse a uno mismo, sentir que la vida vale la pena, que cada minuto que pasa es un elixir de felicidad y nuevas sensaciones, emociones, logros, fracasos, pero una cosa muy distinta es sobre valorarse. Quererse uno mismo no va de la mano con creerse superior al resto, ni mucho menos con creerse con capacidades más elevadas que las que realmente uno dispone. Perfectamente uno puede quererse infinitamente reconociendo a la vez que mi inteligencia no le da para hacer entender a mi mascota lo que debe hacer, ni a mi amor le alcanza para ser capaz de decirle a mis padres cuanto los quiero. Uno puede quererse sabiéndose imperfecto y aún más, creo que uno debe quererse precisamente en ese contexto.

"La perfecta máquina humana. Biológicamente superiores parece que tenemos atribuciones sobre naturales". Este tipo de cosas me ha tocado ver y escuchar en programas de televisión y en comentarios de mucha gente. ¿no parece que socialmente el hombre se sobre valora muy por sobre el mensaje de humildad que pregonan muchos? ¿No será que se cree mucho el hombre por poder volar sobre aviones cuando en realidad no es capaz de volar? ¿no será que el orgullo se alimenta insaciablemente sobre autos a toda velocidad cuando el hombre es capaz de correr, cuando mucho, a 36 km/h durante un tiempo muy corto? ¿será acaso que los artefactos aparatosos que la civilización nos provee hace olvidar la naturaleza y las capacidades del hombre?

Todas esas cosas de la civilización se sustenta en una cosa muy simple, la capacidad de generar movimiento, lo que a la vez se consigue al quemar cosas. ¿y es que acaso existe vida si que haya un proceso de combustión? ¿Qué es lo nuevo que hace el hombre que la naturaleza no haya venido haciendo desde que la vida es vida? Nada. Toda la vida como la entiendo se basa en procesos de combustión, de quemar algo para generar algo, sólo se hace lo que se ha hecho siempre, pero "mejor". Mejor para los nuevos estándares de vida, para disponer de agua caliente, transporte rápido, electricidad, en definitiva, para satisfacer las necesidades del hombre, que más parecen ser necesidades de la civilización. Pues, frívolamente, nada de eso es necesario para que el hombre pueda comer, dormir, cagar y reproducirse.

El hombre, creyendo que hace algo completamente nuevo, innovador, se alza sobre las especies y ahora tiene capacidad de decidir cuales desaparecen, como se van a mover los vientos y hasta están los aventurados que aseguran incondicionalmente que conocen la Tierra porque la pueden ver en google earth. Pero siendo que no se hace nada nuevo ¿no será acaso destino del hombre como parte de toda la vida que haga esas cosas? ¿no estará muy por encima de su voluntad que las especies se extingan, aún cuando sea el quien se las devore? ¿no será mucho soñar que el hombre puede cambiar el clima de todo un planeta a su antojo? ¿no será mucho drogarse en civilización que el hombre puede "salvar" al mundo?

¿No será que el hombre es como esos estromatolitos, aquellos que se multiplicaron a tal nivel que consumieron todo el dióxido de carbono disponible haciendo el mundo inavitable para si mismas? Aquellas que dieron su existencia para la vida en base a oxígeno.

¿no será que el hombre se cree la raja y todo lo que hace, incluido la defensa de los animales, los tratados de paz, etc.. no sea más que para salvarse a el mismo de un cambio fuera de su alcance que generará otras formas de vida como alguna vez ya ocurrió? Formas de vida más evolucionadas, más sensibles, más integras. Quizás no sea misión del hombre evolucionar, sino darle el paso a otra especie, cambiando el mundo apropiadamente para dicho fin.

O quizás si pueda ser su objetivo el evolucionar, pero para eso habría que bajar del olimpo y saberse tal cual como uno es.

jueves, febrero 10, 2011

La importancia del hombre

... parece ser que el humano (mujer u hombre) se siente importante en el mundo por naturaleza. Quién sabe, quizás todos los seres vivos se siente igual de importantes en su propia conciencia, o bien solo los humanos somos tan vanidosos como para llegar a tener pensamientos de ese tipo. He leído en alguna parte que el "intelecto humano" es un instante en el tiempo, una cosa pasajera que una vez desaparezcamos de la faz de la Tierra ha de ser nada y en nada afecta al universo. Pero tal premisa lleva irrevocablemente a la conclusión que todo el mundo humano, tan complejo como lo vemos, es creación del hombre (en sentido general, mujer/hombre) y de su mente; todas las ciencias, conocimiento, tecnología son propias de la inventiva humana (independiente de si tal inventiva es dada divinamente o no). De esa perspectiva, la idea que el hombre es efímero se contrapone a su carácter creativo, que resulta ser paradójicamente impresionante. Es por ello que pienso que esa forma de pensar es extraña al conducir a dos posturas que se contradicen notablemente en cuanto a la relevancia del hombre. 

El problema nace en ese pensamiento de que el intelecto es realmente propio del humano y que ningún otro ser lo tiene. Ese solo pensamiento es egocentrico, egoista y vanidoso, al tener un carácter de propiedad exclusiva sobre algo, de manera que no es extraño que conduzca luego a pensar que el mundo antropomórfico es espectacular e increíble, desarrollado por esa inteligencia que es propia del humano y que es tan impresionante que parece ser dada divinamente. El desprecio inicial del hombre respecto al universo está más ligado a la religión de lo que parece y es por tanto una idea que se encuentra con facilidad en las personas que hemos sido influidas en algún grado por el cristianismo (o  cualquiera que diga que el intelecto y razón es dado al hombre divinamente). 

Por esto, quedé perplejo ante la idea que llegó a mi hace un par de semanas, cuando quede imaginando que el conocimiento puede estar flotando en el universo, que puede ser parte de la naturaleza como tal, que las leyes de la naturaleza no son ecuaciones matemáticas rígidas, sino que alcanzan una esfera superior al hombre. En este contexto, el hombre se perfila como un ente que tiene capacidad de percibir el conocimiento natural, que nos rodea como una nube imperceptible, así como cualquier otro ser puede tener capacidad de percibir el conocimiento en algún grado o escala. La importancia del humano se limita a interpretar el conocimiento circundante y expresarlo en las diversas formas que morfológica y socialmente somos capaces: lenguaje, escritura, ciencias, técnicas, etc, pero no más que eso. Si alguna vez el humano llega a desaparecer sobre la faz de la Tierra, el conocimiento y las leyes naturales permanecen intactas a la espera de ser interpretadas nuevamente mientras todo continua su movimiento naturalmente establecido.

Al pensar de esa forma, el hombre no tiene más importancia que una hormiga, ambos interpretamos conocimiento a una escala distinta con los sentidos que ambas especies disponen para ello. Y si ha de existir un dios, es mucho más razonable esta posición que la anterior donde el intelecto es propio del hombre. Dentro de la misma humanidad, la capacidad de percepción es distinta en cada individuo. Ya lo decía en algún momento de este blog un par de meses atrás, cuando aún pensaba con Fe que el conocimiento es parte y producto del hombre. Ahora veo que esta idea no cambia al pensar en el conocimiento y al hombre como partes del mundo, pues como receptores e interpretadores del conocimiento flotante, cada persona es morfológicamente distinta: nadie canta con la misma afinación, ni ve con igual cantidad de detalle, ni habla en la misma lengua ni con el mismo sentido, ni siente el calor y el frío en la misma medida. Por eso cada persona interpreta la fracción de conocimiento que es capaz en tanto toda la expresión que se puede llegar a hacer del conocimiento esta socialmente restringido.

En forma esquemática:
  • conocimiento -> recepción -> expresión -> ciencias, religiones, técnicas.

esquema que es sujeto a cambios en tanto vaya pensando en más profundidad esta idea. La expresión veo yo que es limitada socialmente. La convivencia social aparece mucho antes que la expresión, más ligada a la recepción del hombre o incluso como un ente aparte: de la naturaleza misma del hombre. Las características básicas del hombre, miedo, ira, etc, forman un plano social dominado por la necesidad de sobrevivir, para lo cual se instaura un orden sea cual sea (reyes, clanes, sacerdotes/sacerdotizas, democracias, castas, etc). La expresión puede hacernos ver que una rueda puede suplir el trabajo de muchos hombres, haciendo que el orden social vaya cambiando al mover a estos trabajadores a una nueva actividad, pero cuando la expresión resulta en un peligro para el poder dominante de la sociedad, entonces es limitada, censurada e incluso declarada como pecaminosa, cosa que ha ocurrido y continúa ocurriendo en este momento.

¿Entonces para qué tanto cerebro? La cosa está en que el hombre y los otros animales tiene un sentido lógico distinto. El hombre ordena las cosas de acuerdo a una lógica y cuando no es capaz de ordenarlas, o las desecha o las declara divinas. Tal como una hormiga ordena en una hilera infinitamente larga en comparación con su tamaño la cadena de alimentos que lleva a su hormiguero, el hombre tiene una capacidad lógica con que ordena todo lo que es capaz. Al parecer la hormiga solo es capaz de ordenar alimento en tanto el hombre le da para ordenar ideas, conocimientos, alimentos, cualidades de las cosas, etc. Una araña crea su telita de araña lógicamente por donde pasan los insectos. Esto que parece ser un instinto animal no es más que un sentido de lógica, de orden, de ver que las cosas ocurren bajo una sucesión de hechos, tal como los números son una sucesión de cantidades incrementadas en alguna fracción. La complejidad de nuestro orden respecto al de los animales hacer parecer que el hombre tiene intelecto y los animales instintos, pero básicamente es la misma cosa, al menos al pensarlo como lo estoy expresando.

continuará...

 

jueves, enero 27, 2011

El alcance de la mente II

... sin embargo, hay un escenario bajo el cual los pensamientos si pueden estar en el tope de la jerarquía de la verdad.

Si le resto importancia a lo racional del ser humano, si no fuera facultad mía asignar nombres a las cosas. Si simplemente fuera muy básico como para poder aventurarme a pensar que puedo tener capacidad de inventar.  En definitiva, si los pensamientos no fueran parte del humano, creación del humano, sino que fueran parte de la realidad allá afuera, flotando en diversas formas...

¿por qué no? es un punto de vista muy posible y del que hay ejemplos. Millares de ondas circulan por toda la atmósfera que son capturadas por equipos celulares, decodificadores, antenas. ¿Por qué el humano no puede ser "simplemente" un receptor-decodificador de información?

En ese escenario, donde se reduce al mínimo la capacidad humana, donde la capacidad de inventar no existe sino que es reemplazada por una capacidad lógica que ordena la información que es capturada, los pensamientos que pienso que son propios del humano pueden ser parte de la realidad del mundo afuera. No solo imágenes de cosas y sonidos y olores aparecen en la mente, también sus atributos están presentes a la espera de ser decodificados.

Entonces el problema ahora se trasladaría a cómo cada persona decodifica la inteligencia que flota alrededor. La inteligencia ya no es humana, así como las voces no son de los celulares, ni las imagenes de los televisores, ni los paquetes de información de internet son del modem. No habrían personas más o menos inteligentes, sino distinta capacidad de recepción y lógica. También puede entenderse como un sentido más, la inteligencia es como la vista que captura la información de la luz, solo que la inteligencia captura otra cosa.

Y termino diciendo que este escenario también es consecuente con esas experiencias que han sentido casi todas las personas alguna vez. Sentir a los muertos, predecir cosas, el aviso de los sueños, adivinar, etc ... todas esas cosas pueden ser posibles al considerar al humano como un repector de información, solo que esas cosas son más difíciles de ordenar lógicamente pareciendo que son algo distinto a las ciencias perfectamente estructuradas.

... simplemente, una postura más de ver al humano.

El alcance de la mente I

Retomando uno de los primeros puntos de mi introspección, cuando hablaba de la Fe y las referencias, me declaraba adherido a una Fe simple que dice que soy incapaz de conocer certeramente mi propia naturaleza. Es una Fe de ignorancia que al menos es consistente con mi pensamiento de que las Fe(s), por definición, son pura ignorancia.

Lo que considero realmente importante son "las imágenes", percepciones en la mente de algo allá afuera que es realizada por los sentidos. En este mundo, pienso yo que cada cual ve algo distinto, lo cual es un juicio que realizo sin mayor sustento que sólo creerlo así, el sentido común, guiado por lo poco que se de biología. Al funcionar de esta forma puede ser altamente probable que me esté subyugando a mi pasado católico y que los juicios que realice, sin más, pueden ser netamente católicos. Aunque no estoy en contra de lo que dicen las religiones, esa no es mi idea, por lo que debo analizar este punto.

Todo lo que esta en mi mente es, porque simplemente lo percibo independientemente si allá afuera son realidad o mentira. Mi mundo son esas imágenes en estado más puro, sin nombres ni formas ni nada, pero lo que puedo decir sobre aquellas imágenes es una interpretación que automáticamente me sitúa fuera de esa Mi realidad; las interpretaciones tienen significados y los significados son asignados por mi.

El procesamiento de la información, como un acto racional, ocurre en un enjambre de subjetividad y apenas uno piensa se pierde contacto con las esencia de esas imágenes. Dicho de otra forma, uno inventa la esencia de las cosas racionalmente, pero eso puede ser cualquier cosa, solo que es ordenado o lógico. Los juicios así formulados tienen nada de probabilidad de ser una cercanía con alguna realidad o esencia, tanto que el mismo proceso que hago ahora mismo al escribir es subjetivo a mi persona y pierde completamente objetividad, idealidad, atemporalidad. Los pensamientos parecen carecer de importancia respecto a la verdad de las cosas.

La cosa va del siguiente modo: La percepción solo entrega los elementos básicos que aparecen sin nombre ni cualidad ni acción en la mente. Yo se los voy asignando en conformidad con algo, en conformidad con las interrogantes que parece ser le herramienta primaria, es como si la curiosidad fuera el motor impulsor de todo el engranaje: ¿qué es eso?, ¿porque son de diferente forma? ¿porque hago más esfuerzo en mover una que la otra? ... y en el intento de responder aquellas cosas se recurre a inventar, porque todo eso solo está en pensar y no es percepción, se inventa la masa, las formas, los colores, los verbos, las fuerzas, todo lo imaginable por la razón, levantando literalmente un mundo: El mundo.

Respecto a  "El mundo" inventado, los pensamientos están en el tope de la jerarquía, pues es consecuencia del pensamiento, sin embargo, parece que se intenta adivinar la verdad del mundo que nos rodea y se cree que esa adivinación es el mundo de verdad. Pero ¿no acaso la misma historia ha mostrado que distintos hombres, en distintas ubicaciones y fechas,  han tenido una adivinación distinta del mundo? Si el proceso ha sido divergente es porque los pensamientos e ideas no son absolutos ni infinitos, en caso contrario, todos los intentos de adivinación hubieran tenido el mismo desenlace y los hombres en la historia hubieran concluido los mismos dioses, las mismas costumbre y las mismas ciencias.

Desde ese punto de vista, cuando se intenta imponer un juicio aludiendo que es la verdad, entregada o adquirida, se cae en un absurdo. El juicio que uno haga puede valer para "El mundo" humano, pero no debería ser absoluto. Si acaso un juicio llega a tener un carácter de absoluto, podría deberse más a que mucha gente comparte o acepta el mismo juicio lo que hace que parezca ser absoluto...