Retomando uno de los primeros puntos de mi introspección, cuando hablaba de la Fe y las referencias, me declaraba adherido a una Fe simple que dice que soy incapaz de conocer certeramente mi propia naturaleza. Es una Fe de ignorancia que al menos es consistente con mi pensamiento de que las Fe(s), por definición, son pura ignorancia.
Lo que considero realmente importante son "las imágenes", percepciones en la mente de algo allá afuera que es realizada por los sentidos. En este mundo, pienso yo que cada cual ve algo distinto, lo cual es un juicio que realizo sin mayor sustento que sólo creerlo así, el sentido común, guiado por lo poco que se de biología. Al funcionar de esta forma puede ser altamente probable que me esté subyugando a mi pasado católico y que los juicios que realice, sin más, pueden ser netamente católicos. Aunque no estoy en contra de lo que dicen las religiones, esa no es mi idea, por lo que debo analizar este punto.
Todo lo que esta en mi mente es, porque simplemente lo percibo independientemente si allá afuera son realidad o mentira. Mi mundo son esas imágenes en estado más puro, sin nombres ni formas ni nada, pero lo que puedo decir sobre aquellas imágenes es una interpretación que automáticamente me sitúa fuera de esa Mi realidad; las interpretaciones tienen significados y los significados son asignados por mi.
El procesamiento de la información, como un acto racional, ocurre en un enjambre de subjetividad y apenas uno piensa se pierde contacto con las esencia de esas imágenes. Dicho de otra forma, uno inventa la esencia de las cosas racionalmente, pero eso puede ser cualquier cosa, solo que es ordenado o lógico. Los juicios así formulados tienen nada de probabilidad de ser una cercanía con alguna realidad o esencia, tanto que el mismo proceso que hago ahora mismo al escribir es subjetivo a mi persona y pierde completamente objetividad, idealidad, atemporalidad. Los pensamientos parecen carecer de importancia respecto a la verdad de las cosas.
La cosa va del siguiente modo: La percepción solo entrega los elementos básicos que aparecen sin nombre ni cualidad ni acción en la mente. Yo se los voy asignando en conformidad con algo, en conformidad con las interrogantes que parece ser le herramienta primaria, es como si la curiosidad fuera el motor impulsor de todo el engranaje: ¿qué es eso?, ¿porque son de diferente forma? ¿porque hago más esfuerzo en mover una que la otra? ... y en el intento de responder aquellas cosas se recurre a inventar, porque todo eso solo está en pensar y no es percepción, se inventa la masa, las formas, los colores, los verbos, las fuerzas, todo lo imaginable por la razón, levantando literalmente un mundo: El mundo.
Respecto a "El mundo" inventado, los pensamientos están en el tope de la jerarquía, pues es consecuencia del pensamiento, sin embargo, parece que se intenta adivinar la verdad del mundo que nos rodea y se cree que esa adivinación es el mundo de verdad. Pero ¿no acaso la misma historia ha mostrado que distintos hombres, en distintas ubicaciones y fechas, han tenido una adivinación distinta del mundo? Si el proceso ha sido divergente es porque los pensamientos e ideas no son absolutos ni infinitos, en caso contrario, todos los intentos de adivinación hubieran tenido el mismo desenlace y los hombres en la historia hubieran concluido los mismos dioses, las mismas costumbre y las mismas ciencias.
Desde ese punto de vista, cuando se intenta imponer un juicio aludiendo que es la verdad, entregada o adquirida, se cae en un absurdo. El juicio que uno haga puede valer para "El mundo" humano, pero no debería ser absoluto. Si acaso un juicio llega a tener un carácter de absoluto, podría deberse más a que mucha gente comparte o acepta el mismo juicio lo que hace que parezca ser absoluto...
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