jueves, diciembre 30, 2010

un año de mierda !!??

Ha llegado fin de Diciembre y con ello el fin de año. Una arbitrariedad más de la mente humana, parece que antes la gente era más sensata y ponía los límites de las cosas junto a fenómenos naturales. Yo no se que pasa el 31 de Diciembre en algún plano astronómico o histórico, no tengo idea, así que el que sepa me puede instruir al respecto. Pero el asunto es que es fin de año según el impreciso calendario que rige y viene el despliegue de "balances", todos dan su opinión en alguna junta, reunión, un breve post en las redes sociales: "un gran año", "un año de mierda", "que este año sea mejor que el que se fue" y así muchos más. Y como yo también soy humano, no me quiero quedar atrás en dar la opinión, daré aquí mi apreciación de lo que fue.

Entre los dos caminos que puedo tomar, dar un balance personal e íntimo o uno global sobre lo que ví, me parece mucho más interesante el segundo en cuando puedo intentar omitir las subjetividades. Evitar manchar un juicio sobre el año con mis propios sufrimientos y alegrías, porque hubo de todo; particularmente cosas muy tristes rodearon mi circulo social más ligado a los amigos, pero no por ello voy a ensuciar un año completo diciendo que todo fue malo, triste y oscuro.

Un año marcado por el terremoto, la calamidades se dieron por todas partes. Fue una instancia memorable también desde otro punto de vista, se pudo ver como es la gente cuando la sociedad se desmorona. Sucedió que ante el derrumbe de casas y edificios también de derrumbo la supuesta "racionalidad", "el buen comportarse", "lo bien educado". La mayoría pensábamos en sobrevivir, fue como estar en un Apocalipsis donde la prioridad era conseguir lo necesario para vivir: agua, alimentos y techo. Pero esto no sucedió inmediatamente, cuando fue el terremoto, durante los primeros quizás dos días, la gente aún se sentía en la civilización y sin distinción de clases ni nada se fueron a robar lo que pillaron: Autos, bicicletas, camas, lavadoras, refrigeradores, carros de supermercado, teles, computadores... Mi única explicación a ello es que la gente en los primeros momentos, pensando que la sociedad aún funcionaba, fue y robó para luego vender o que se yo, simplemente tener, pero no había ni agua, ni luz ni combustible así que todo era inútil. Todo era inútil y fundamentalmente el dinero, eso fue lo mejor, pero lo mejor que he visto en mi corta vida. Ver como el dinero ya no servía de nada y las personas tenían que recurrir a otras formas de negociar. En ese momento, cuando el dinero dejó de servir, la sociedad estaba destruida post terremoto.

Luego vino el miedo. No ese miedo por los pedazos de casas o edificios que aún estaban callendo y las réplicas. El miedo al "saqueo", el miedo a que los flaites llegaran a las calles a robarse los pocos alimentos que tenía cada uno en su casa. Y aquí empezó lo otro muy interesante: la formación de "clanes", nuevas pequeñas sociedades, que se extendían a no más de una cuadra, desde una calle a una cuadra pienso yo. En estos clanes, la gente se prometía seguridad, compañerismo y alimentos en el caso que a alguien le faltara algo. Yo con toda la gente que conversé, en todas las partes de concepción, talcahuano, chiguayante, san pedro, hualpen, en todos lados se tomaron las calles, se prendieron neumáticos por las noches, la gente andaba armada aunque sea con fierros (yo andaba con un "diablo", ajaja) se hacían vigilias. Fue el quizás único momento en mi vida que he visto la auténtica solidaridad con el vecino, esa preocupación individual y colectiva a la vez, ese conversar y conocerse en las vigilias, sacar una guitarra para tratar de animarse, prestarse harina para el pan o levadura que escaseaba. Darse el dato del agua, que había una vertiente media desconocida, prestarse los bidones de 200 litros y la camioneta funcionando con bencina recolectada entre varios.

El valor a la familia fue algo que, y aquí inevitablemente me vuelco a lo personal, se incrementó. El valor de la gente que uno quiere, la preocupación por el que estaba en Santiago, o los tíos de Laja, los primos que uno nunca ve. La prima en Valdivia, al menos en el pensamiento pasaba ese "ojalá estén bien" y encontrarse con un tío luego de un par de días y preguntarles por la salud de todos lo que ha visto. Ver llegar a mi cuñao de Santiago en el auto con un pedido de alimentos tanto para nosotros como su familia... uff. Muchas cosas que van agitando las profundidades del alma al recordar. Fue algo que yo pienso sucedió en muchas familias, con otras formas, pero que acercaron a la gente a un valor mayor. Fueron cosas buenas que el terremoto removió, además de tierra y agua.

La llegada de los militares fue otro hito. Yo creo que crecí parte de mi infancia bajo el toque de queda, pero nunca fui consciente de como era. En esto del terremoto fue un efecto doble: se agradecía la seguridad que entregaba, el dormir bien en las noches, pero las pequeñas sociedades de clanes que había nacido empezaron a disolverse con la entrada en vigencia de la sociedad que no estaba muerta, andaba parrandeando no más entre decisiones mal tomadas de algunas autoridades que no viene al caso. Y así empezó el retorno al mundo como era, algunos demoraron más otros menos, llegó el agua, llegó la luz. Se acabó eso de juntarse en torno al chonchón que nos enseñaron a hacer con aceite de cocina, una servilleta y una papa; el retorno a la individualidad. Algunos empezaron a volver a sus trabajos, a trabajar mucho por que se necesitaba tener las empresas andando para producir acero y esas cosas. (tampoco voy a gastarme en cuestionar ese argumento de las empresas). De repente el supermercado abrió y el dinero en gloria y majestad, comprar el primer pan hecho en panadería luego de meses, el jugo artificial y la bebida mucho más tóxica que el agua. La alegría de la gente al volver lentamente, o quizás no tanto, a la rutina acompañada de los medios que no dejaban de mostrar calamidades...

No se en que momento, ya no recuerdo, como que las cosas estaban en su lugar nuevamente. Aún todo desmoronado, todas las calles destruidas, pero la sociedad en su equilibrio ya tenía todo funcionando: Seguridad, abastecimiento, orden.  Entre todo eso, las autoridades seguían en su circo, "aer... de quien es  culpa esta cuestión". Al menos eso entretenía a la gente lejos de traer algún bienestar directo.

Y, de repente un 33 demoniaco invadió todo. Adiós terremoto, reconstrucción, gente aplastada y sin casas, media aguas de plástico, banderas enlodadas. Todo fue minería, todo fue norte, desierto y 33 que se quedaron atrapados en una mina. Los mismo que ahora se la han viajado todo, que salieron en todas las portadas de los medios a nivel mundial por hacer lo que cualquier mortal hubiera intentado hacer y lo que hicieron todos los del terremoto: mantenerse con vida usando los medios disponibles para ello. 33 vivos que ni se comparan a todos los muertos del feriado extendido de Septiembre por el bicentenario. 33 que alimentaron la tele, los políticos y el hambre de información vacía  y algo de que hablar de la gente que había vuelto a la "realidad" y sus vidas ya eran nuevamente muy aburridas en la monotonía. Entonces los 33. Ni un ápice de solidaridad vi yo en ello, muy bien que hayan sobrevivido y los hayan sacado, pero fue un circo digno del bicentenario que rápidamente se unió al otro circo.

Mención breve a la teleton no más. Ya escribí sobre ello en alguna parte. Cada cual es libre de sentirse solidario, pero otra cosa es serlo. Y en esa delgada linea juegan todos con riesgo de caerse y por no caerse se unen a la causa, no evalúan sus propias emociones si no que hacen suyas las inducidas por los medios, los niñitos que además de ser minusválidos son usados para fines comerciales. ¿Y donde están los derechos humanos cuando realmente son aplastados?, y los derechos humanos para los presos, ahí si que si aparecen, para defender a quien mató, violó, asaltó, contrabandeó, etc.

Y que estaba hacinados, y que se han quemado. Y que están demasiado hacinados, que así no pueden estar. ¿De qué está hablando la gente? ¿no es acaso esa la forma de castigo, privación de la libertad, que impera hoy en día y ha imperado casi siempre? ¿Y ahora que es demasiado? O yo veo todo al revés, como dice una canción de la Renga, o los medios dan vuelta la tortilla con "la historia de los presos", haciendo víctima al criminal. No hay escrúpulos en eso de tener pantalla y la gente parece que todo lo traga. Yo recuerdo cuando era el terremoto y se decía, "que los rati agarren a balazos a los flaites no más", "que bueno que llegaron los milicos pa que fusilen a los delincuentes". Y ahora, de un momento a otro, la gente se vuelve compasiva por los sentenciados. Lo peor del año sin duda, el doble estandar y la manipulación de la gente por los medios. La falta de acertividad en evaluar una condición social, en poner criminales como víctimas, gente que nadie quisiera como vecino, gente que muchos quieren muertos, pero por no parecer malos, sigamos el amén a lo que dice la tele. Seamos todos blancas palomas que San Pedro nos juzgará con un video de tvn, chilevisión o cualquier otro medio nacional en la mano.

Y me salto a isla de pascua, solo en el "the clinic" vi algo de ello. Quizás también salió en emol, la tercera, pero solo miro los titulares de la portada y nunca vi nada. Se podría juntar esto con los mapuches, ya que es tema de los pueblos originarios. Vi unas fotos de los rapanuis acribillados por los carabineros que se enviaron a esa isla, creo que por tema de un hotel y unas tierras, no entiendo muy bien, solo vi el desalojo. Si le dan el poder a quien no lo sabe usar pasan estas cosas y parece que eso fue lo que sucedió. Un carabinero con una orden directa la aplica y el isleño no entiende eso de la orden porque tiene otra cultura muy distinta. No se en que va ese asunto, pero lo que vi fue feo. Todo eso es muy feo, todo lo de los pueblos originarios, que tampoco se sienten chilenos y los tratan como si fueran. Quizás cuándo y de que forma se arregle o desarregle todo ello, al menos escuche que los mapuches piensan hacer un partido político y me parece excelente. Ojalá no se vendan a la política nada más y empiecen a dar, ahora legalmente, las pocas tierras que aún tienen por beneficios a los del partido. Quien sabe...

Como resumen, me gustó el año. Ha tenido de todo, he podido ver la gente en otra perspectiva ante tanta perturbación. Me he aprendido a conocer yo mismo también en el mismo proceso. Al menos en mi ciudad, la reconstrucción va avanzando, veo avances. Fundamentalmente, por un lapso de tiempo, fuimos despojados bruscamente de las rutinas y el ir y venir sin pausa, doloroso, sí. Quizás quien no sienta nunca dolor, nunca sepa lo que es ser feliz.

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