martes, noviembre 09, 2010

9.- Autocrítica II

El doble filo del Orgullo

Prácticamente sinónimo de la soberbia, el orgullo no es más que "amor propio", autoestima elevada. Yo lo diferencio de la soberbia al considerarlo como una emoción o sentimiento, en tanto la soberbia la veo como una forma de ser. Digo que usualmente no se escucha decir "me siento soberbio", en cambio a menudo se puede escuchar, "me siento orgulloso".

Sin acudir a una definición precisa, porque no la tengo, diré que el doble filo de la espada acá es muy muy fino. Uno se puede sentir orgulloso, he escuchado en la vida común ello, del éxito de un hijo. Supongamos el caso de la madre que va a la licenciatura de su hijo. Indudablemente ella siente orgullo, se le hincha el pecho como diría cualquiera. ¿qué produce orgullo en esa persona? ¿percibir los logros del hijo como los logros de la madre, por el tiempo, esfuerzo y atino en la crianza?

Este es el punto más delicado al hablar de orgullo, porque no se puede saber ciertamente que mueve al orgullo en esos términos, donde uno se siente orgulloso no por cosas materiales, si no que por actos de terceros que creemos que también son logros propios. Cuando son cosas materiales, es muy simple, pues el orgullo se basa en la sobrevaloración de la persona justificándola en logros materiales, o mejor dicho, en cosas con precio.

Pero al hablar del orgullo que se siente por logros de terceros, y me refiero a todas aquellas actividades que no pasan simplemente por mi acción, es muy discutible que el orgullo no tenga sentido. En el mismo caso de la madre y el hijo que escribí antes, es sumamente necesario que esa madre tenga orgullo y que sea basado en su contribución al hijo. La retroalimentación del esfuerzo empeñado en la vida en logros de terceros hace crecer a las personas en buena forma: Justifica el amor propio no en cosas materiales, si no en experiencias de vida impagables. Si en un equipo de trabajo las cosas resultan bien por el buen desempeño de cada intengrante, es muy valido y necesario que dicho equipo se sienta orgulloso de su logro pues beneficia al crecimiento personal de cada integrante. La sensación de orgullo es la única paga que existe para el trabajo bien echo y que no se mide en dinero.

El problema es que es muy fácil que estos mismos actos de orgullo sean debidos a la vanidad. Y en aquellos actos, la madre puede despreciar completamente la labor realizada por el hijo para obtener su licenciatura pensando que es un logro sólo de ella, así como el líder del equipo de trabajo menosprecie completamente la labor de los miembros del "team" pensando que es sólo su propio logro. Y lamentablemente, siempre queda la duda si el orgullo es vanidoso o no.

Mi Orgullo

Aquí no vale mentirse a uno mismo. Yo debo decirme que he experimentado ambos orgullos más de una vez. Y debo decir que me siento orgulloso de mi vida, pero es porque he sido muy soberbio. Yo creo que no existe persona soberbia en el mundo que no se encuentre orgulloso de si mismo.

Entonces, ¿En qué posición estoy?. Ahora mismo siento que el filo del orgullo me va cortando, pues estoy más parado en el lado vanidoso. Es un doble estandar terrible el que se asocia a esta sensación de orgullo, porque siempre he dicho que no me interesan mayormente las cosas materiales, pero vaya que se siente agradable que a uno lo vean en la calle "bien". Vaya que es importante mostrar una buena imagen para que me atiendan rápido en los bancos o para conseguir un empleo. En la sociedad que me rodea, lo material se puede comprender casi como una necesidad para alcanzar una imagen adecuada para sobrevivir.

Al pensar en la soberbia, no era tan evidente la presencia de la vanidad. Me expliqué que se debía a una forma de vida. Pero al pensar en Orgullo, prácticamente siento que toda la vanidad que no estaba en la soberbia va apareciendo en conductas orgullosas. El orgullo vanidoso es como el "lado oscuro de la fuerza", es seductor y uno termina por no darse cuenta de caer en ello.

Sin embargo, y aquí viene lo complicado, para mi sinceramente no es tan importante el dinero como la agradable sensación de saber que estoy haciendo "las cosas" en la mejor manera posible. Y pienso que no es solo yo quien piensa de esa forma. Conversando con gentes, ahora que veo un aporte en las gentes,  he visto que muchos de los que trabajan pueden ganar sueldos más que suficientes para una vida cómoda, sin embargo, si son menospreciados en sus trabajos, si no se les recompensa anímicamente, si no se les hace sentir orgullosos de si mismo, sienten que el trabajo los está matando.

Y yo pienso que cualquier actividad que realice y que no me haga sentir orgulloso no tiene ningún sentido. La sensación de Orgullo es una recompensa, que de no ser sentida, por mucho dinero que pueda haber, es todo vacío.

RESUMEN

Este tema es realmente complicado. Después del par de vueltas que me he dado entre letra y letra he visto que soy dos veces orgulloso.

Uno es por un acto de vanidad que de alguna manera a uno lo hace sentir más que el resto de las personas. Más atractivo, más divertido, más exitoso, más de todo.

Dos es por sentir el orgullo como la sensación de recompensa a cuando uno hace bien las cosas que hace, por irrelevantes que estas pudieran ser.

La primera, es comparativa. Es un orgullo fundamentado en cómo me veo en relación al resto. Y por tanto, pasa por la percepción del resto. Yo orgulloso me comparo con el otro y me veo mejor, pero en mi acto de vanidad ignoro completamente, ni me interesa siquiera saber, si para el otro es importante en algún minúsculo nivel aquello que causa mi orgullo. Esto es, pasa por ignorar la percepción de las otras personas. Yo soy orgulloso en mi propio mundo, imaginando que el estandar de vida que persigo es idéntico al que persiguen las otras personas.

En cambio la segunda es netamente personal. Es una sensación de recompensa que no pasa por la percepción de nadie más. No atento entonces contra los otros, no juzgo las formas de vivir de las otras personas y no me siento más que nadie con ello. Solamente me siento recompensado por lo que hice.

Pero es muy difícil luchar contra el primer orgullo en un mundo donde se incentiva la competencia, donde se elevan las comparaciones en todo aspecto, realmente en donde casi me obligan a compararme. Donde existen "modelos" y estereotipos definidos, que por lo demás van cambiando convenientemente para vender cosas nuevas. Donde el consumismo me bombardea de estímulos dirigidos directamente, como cual misil apuntando estratégicamente, a ser mejor que el resto. A tener más que el resto, a poseer "lo último", "lo exclusivo", lo que marca la diferencia.

Así que en la medida que me desprenda de la comparación al resto, el primer orgullo puede irse mitigando en favor del segundo. Quizás no sea más complicado que ello. Comprender que el otro ve un mundo tan distinto al mío que no hay margen de comparación para decir quien es mejor o peor. ¿Para qué compararse cuando es mejor aprender de los otros?

2 comentarios:

  1. El concepto de orgullo actualmente tiene una valoración positiva, y el de soberbia una negativa, de hecho la soberbia es uno de los siete pecados capitales.
    Y evidentemente la medida de las cosas en este caso en rara ocasión parte de la misma persona. De hecho sería admirable que alguien se sienta orgulloso sin consentir parámetros externos, por el simple hecho de vivir en conciencia con sus valores.
    Yo creo que considerarse digno por la medida material es un acto de soberbia, ya que el hecho de obtener cosas no dice nada de ti, ni de tu persona, solo expone que tienes poder adquisitivo y este puede ser de tantos orígenes como creatividad humana. El soberbio sustenta su vanidad es cuestiones finitas, carros que chocan, casas que se queman, ropa que se degrada, joyas que se roban etc. El hombre orgulloso es conocedor de su realidad y valor único e irrepetible, que el valor radica en él, y su virtud.
    Si todo termina en el éxito económico entonces de que viven los cientos de psicólogos y psquiatras que atienden a personas de alto nivel y que se sienten basura por la vida....
    El orgullo, amor propio, respeto a la realidad individual hacen del hombre un ser feliz, y es un camino largo de aceptación, disciplina, y conjugación de talentos.
    Hay pequeños logros que nos hacen sentir orgullosos, como etapas vamos superando, supongo que es al final de los días, dónde la balanza dirá si hemos pecado de orgullosos o soberbios, siendo el primero un acto de vida respetable.

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  2. Pienso que tu forma de separar el orgullo y la soberbia según lo que es bueno y lo que es malo es más simple para discutir y criticar. Si me fijo en el contexto antes que las definiciones, me parece que estamos de acuerdo en mucho de esto.

    Sin embargo no ha sido mi idea aquí hacer una lista de cosas buenas y malas, prefiero por mucho matizar, hacer un tunning. Si es por bueno o malo me quedo con lo que enseñan las iglesias mi estimada :)

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