domingo, noviembre 07, 2010

8.- Autocrítica I

SOBERBIA COMO EJE CONDUCTOR EN MI VIDA

En este momento pienso que la soberbia que he presentado a lo largo de mi vida, en lo que me acuerdo de ella, corresponde con una conducta solitaria de mi parte. Mi familia e incluso mis amigos que más me conocen alguna vez me han dicho que soy una "isla". Nada me afecta, nada me conmueve y todo gira en torno a mi.

No recuerdo claramente cómo llegué a esta condición. Probablemente haya sido una forma de protección al mundo externo. Cuando niño era muy tímido, nunca quise participar activamente en nada, nunca quise sobresalir en nada que fuera ajeno a mi casa. Recuerdo que en los recreos me sentaba solo en algún lugar, o a lo más me juntaba con mi compadre Nilo que también tenía una característica media autista en ese tiempo. Avanzando un poco, me veo jugando en el patio durante los recreos, con mis amigos que en general eran bien piolitas (tranquilos). Nunca me acerqué demasiado a mis compañeros más revoltosos y durante las clases me encerraba en mi propio mundo pensando en cualquier otra cosa menos lo que decía la profe. Esos primeros años, digamos hasta 5º básico, me iba muy mal en notas.  

Conforme crecí, ahora noto que el encierro en mis propios pensamientos continuó pero obviamente cambiaron los temas en los que pensaba. Si cuando chico pensaba en juegos y viajes a la Luna, luego de adolescente los pensamientos comenzaron a tener connotaciones más complejas: la vida, la religión, la ciencia, las mujeres, etc.

El encierro continuo en mis pensamientos me hizo crear una imagen fuerte respecto  mi persona: "Que importa lo que digan los demás si a mi me interesa como yo pienso y como yo vivo". Es obvio, si no tenía mundo social debía fortalecerme en otro aspecto. Probablemente así se fue gestando una personalidad tipo "isla". Como solo tenía en ese mundo un solo personaje importante, Yo, entonces consideré que lo que hacía y pensaba era lo mejor. Me focalicé en hacer bien las cosas y afortunadamente tenía talento para varios temas. Así que tuve una suerte de consecuencia entre lo que pensaba sobre mi mismo y los resultados que veía en los estudios del colegio, que era la única responsabilidad que estaba consciente debía cumplir.

Para ayudar un poco a la formación de este ser soberbio y aislado, mis compañeros pensaban que realmente era un tipo inteligente y gozaba en ese aspecto de algo de respeto. Así encontré una forma de enfrentar el mundo: ser inteligente se podía ganar respeto. 

Y como que me quedó gustando, estudiar un poco y sacar buenos resultados en este país no es la gran cosa. Además me había ganado un espacio de intelectualidad entre mis pares. Sin embargo, la actividad social siempre fue la pata coja. Al momento de las bromas, las tallas... yo resultaba demasiado serio. Mis compañeros revoltosos ganaban por mucho en ese aspecto y se divertían. Y si recuerdo bien a mi me daba rabia esa situación. Yo obviamente buscaba diversión en mi mundo de isla y me iba a hacer actividades más solitarias... andar en bicicleta, tocar guitarra pero solo. Me acompañaba de mis amigos más cercanos que eran más o menos en la misma tendencia y ellos formaban mi mundo social, sin embargo,  no debo ser tan dramático: También tenía mi espacio social, conversaba con gente e iba a paseos con el resto del curso, pero nunca fue lo fuerte en mi persona. Entre estar con gente o estar solo, me sentía como pez en el agua estando solo.

En resumen, creo que la soberbia ha sido mi forma de pararme frente al mundo. Con ella me he abierto caminos y estoy donde ahora estoy.

SOBERBIA Y EL MARCO CONCEPTUAL DE PERCEPCION

Ahora pienso en cómo es mi soberbia. Definitivamente es contraria a todas aquellas cosas que estipulé en el marco conceptual de la percepción: Siempre he considerado tener la razón o al menos el mejor punto de vista. O sea que en 27 años de vida he creido que existen cosas fijas, como una realidad, sobre la que puedo tener razón. Pero ahora es distinto, pues he definido que cada persona tiene un propio mundo; sobre los múltiples mundos que corresponde a las distintas percepciones no puedo pensar en tener razón. Así que mi soberbia no cuadra con el pensamiento y forma de vida que estoy forjando en este momento.

Como escribí antes, mi soberbia es producto de haberme refugiado en mi mismo. En este contexto, no es que sea una soberbia tan ligada a la vanidad, si no al propio conocimiento de mi persona, a rechazar en general las actividades de masas y a pensar un poco las cosas buscando un punto de vista diferente, una forma de vida distinta. Creo que por este motivo la soberbia me ha dado resultados positivos en lo que se refiere al crecimiento profesional e interno. Se diferencia ello con la soberbia originada plenamente por vanidad, la que a uno lo vuelve arrogante.

El problema con mi soberbia es que genero juicios rápidamente y en forma arbitraria. Juzgo a las personas por unas pocas acciones, con una visión muy estrecha según me doy cuenta ahora. De esta forma me he privado de retroalimentarme de lo que el mundo me puede aportar. Por darme ejemplos muy simples pero reveladores: discrimino a quien escucha un cierto tipo de música (cumbia tipo "sound") por el simple echo de considerar esa música carente de calidad y asociarla a personas de bajo desarrollo intelectual. Que simple resulta ahora pensar que ese pensamiento es una estupidez. ¿Por qué mirar en menos a alguien simplemente por su preferencia musical considerando que puede ser una excelente persona en muchos aspectos?

Rápidamente puedo extrapolar mi soberbia, y en generar la soberbia, como el mecanismo primario que mueve la discriminación. Se rechaza y asigna un carácter negativo a todo aquello que no va con uno. Así, aún cuando no me he considerado nunca como discriminatorio, debo aceptar que lo soy en tanto la soberbia ha dirigido mi vida.


Debo regular la soberbia al punto en que pueda ver y estar consciente que las otras personas tienen mucho que aportar. Aun cuando la gente no sepa conceptos ni materias rebuscadas la percepción está siempre presente y configura diversos puntos de vista que no puedo pensar son peores o mejores que los míos. En rigor, son complementarios y todos los puntos de vista configuran una realidad más fortalecida, algo así como una súper-realidad. 

Para finalizar, voy a puntualizar algunos aspectos positivos relacionados con mi soberbia. Al ser fundada en el autoconocimiento y en alcanzar un nivel intelectual:
  • Me ha llevado a hacer mis actividades en la mejor forma posible. Casi llegando al límite de ser un perfeccionista. Sólo casi, porque no lo soy.
  • Me ha llevado a desarrollar un pensamiento ligeramente distinto al común. Me ha distanciado de las actividades de masas, lo que en muchos aspectos considero como uno de los mayores aportes de la soberbia a mi vida.
  • Al no estar fundada inicialmente a la vanidad, mi soberbia es percibida por el resto más como perfeccionismo que como soberbia. Increíblemente la imagen que la gente tiene de mi, según lo que me han echo saber explícitamente, es de un tipo que hace las cosas bien,  con calidad y que dispone de muchos talentos.
Los aspectos negativos en tanto:
  • Me hace ser discriminatorio.
  • Me ha llevado a renunciar a tener una visión mucho más enriquecida del mundo. No he considerado la opinión del resto al considerarla insuficiente. 
  • Me ha llevado a ser precibido como demasiado serio, al punto de pesado, en el sentido de "crear un ambiente denso" a mi alrededor.
  • Todo ello ha enriquecido mis falencias sociales en vez de mitigarlas.

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