jueves, noviembre 18, 2010

11.- Autocrítica IV

Bueno, creo que si bien hay miles de cosas que me pudiera seguir criticando, el ejercicio es el mismo siempre: tomarse un segundos de la vida y mirarse como si fuera otro. Pudiera yo seguir escribiendo sobre lo mismo, pero ya está, creo haber comprendido la mecánica propuesta y veo que da resultados más o menos consistentes.

Lo difícil, después de todo, sobre todo, antes que todo, es tener la disposición a cambiar. Tomarse ese efímero instante de tiempo en el que se decide sobre cualquier cosa, donde las palabras no alcanzan a manifestarse aún, y mirarse como en un espejo. No mirar ingratamente el propio reflejo de uno a conveniencia, sino que todo lo que ocurre alrededor, el contexto de la situación.

Ayer discutía en un lugar sobre la flexibilidad en la personalidad de los líderes, como una característica necesaria o no, y varios decían que un líder debe ser inflexible, mostrar que tiene capacidad de dirigir y que no es débil.  Esa es la idea de flexibilidad usualmente adoptada, pero yo pienso que flexibilidad es la capacidad de cuestionarse uno mismo considerando los puntos de vista que ocurren alrededor. Hoy no se puede ser inflexible, menos hoy que nunca antes, pues la sociedad me presiona desde ángulos que ni siquiera alcanzo a dimensionar.

Hay cosas inflexibles donde yo vivo, como las leyes, las normas sociales, el protocolo. Todas cosas heredadas desde el pasado, cuando el mundo vivía la barbarie y la razón se imponía por la espada. Si aún funcionan, nada más es porque aún vivo en gran parte de la barbarie, pero con palabras bonitas y bien vestidos. Las espadas y escudos hoy son palabras, más filosas que el hierro forjado antes, son la presión del dinero y el endeudamiento. Muchos aspectos donde las leyes, convenientemente o no, se quedan atrás dejando espacios legales. Quizás no ocurra mientras yo esté vivo, pero pienso que en el futuro estas normas y leyes quedarán obsoletas y tendrá que llegarse a un sistema de flexibilidad. Las leyes son lentas, y se necesitan tantas para cubrir todas las ocurrencias humanas, que simplemente cada vez serán más lentas y contradictorias, dejando cada vez más Resquicios.

Es como un roca sólida, que cualquiera diría es muy dura e infranqueable. Pero al mirar de cerca, cualquier roca por dura que sea deja poros, pequeños espacios por donde pueden circular los líquidos. No vale poner una roca y decir "por aquí no se pasa", porque eventualmente se puede pasar, y mientras más dura la roca, más pequeños los poros; solo quien llega a conocer la roca a precisión adquiere la ventaja.

Y retomando la idea de autocrítica, también debo decir que he sido inflexible en muchos aspectos. Puede ser casi obvio luego de todo lo que he escrito en el curso de la autocrítica, la soberbia y el orgullo. La inflexibilidad, la incapacidad de adaptarse, afecta negativamente las capacidades sociales. Eso de que me decían "cuadrado", hoy por fin lo entiendo.

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