domingo, octubre 24, 2010

Sumario 1 a 5

Es bueno en muchos ámbitos releer las cosas antiguas y resumirlas a fin de consolidar las ideas. El objetivo de este (y los próximos sumarios) es fijar ideas y, de pasada, revisar lo pensado.

En esta introspección han surgido los siguientes elementos en orden:

  • Incerteza sobre la propia naturaleza.
  • Necesidad de puntos de referencia para guiar la vida.
  • Generación de la(s) Fe(s) como consecuencia de la aceptación voluntaria a adherirse a referencias.
  • Incapacidad de la Fe para guiar la opinión, al ser fundamentalmente ignorancia.
  • Percepción humana como el punto clave.
  • Subjetividad de la percepción. Cada persona tiene su propia "realidad".
  • La posibilidad de la convivencia social aún cuando el mundo que cada uno ve es distinto. 
La aparición de los elementos anteriores responde al primer punto y se dan sucesivamente, de modo que todo parte en la incerteza. Es de esperar que quien esté en desacuerdo con ese punto, no comparta para nada mi idea. Pero por otra parte, quien ya tiene certeza de algo probablemente lo fundamenta en una Fe así que pienso que mi introspección no van tan estrecha en su visión de las cosas.

Ahora, con estos pocos elementos intentaré discutir ciertas cosas. Generar una opinión en base a un conocimiento que pienso es bastante elemental. Por el momento veo un problema  importante a mi alrededor:

Al parecer, si yo pensaba antes de esta introspección como piensa la mayoría, las personas creen que la realidad es una sola y que existe. Si no lo creen, lo aceptan como para darle sentido a la existencia, pues si lo que vemos no es real ¿para que trabajar tanto?, ¿para que sufrir, amar, etc?. Y yo, aunque ahora me intento desligar de ello, si no aplico esfuerzo diario caigo inexorablemente en el mismo vicio de creerlo.

Las personas han olvidado, o quizás nunca lo han pensado, que cada uno ve un mundo y que es distinto al del otro. En creer que todos ven lo mismo, se ha pedido el tacto, se violan las subjetividades y prima la incomprensión y el desacuerdo en general. El abuso de poder es la manifestación más clara del mecanismo imperante en mis días  (aunque son días mejores que los de antaño) donde se pone un pie sobre lo que no calza con "lo real" o "lo establecido".  Y no me refiero a política, me refiero a la convivencia social: desde la persona consigo misma hasta esferas sociales más elevadas.

Partiré pensando en cómo ha afectado este lamentable vicio a la vida personal. Como me ha afectado a mi hasta el día de hoy y como pienso que debería ser desde hoy en adelante.


 

viernes, octubre 22, 2010

5.- El Acuerdo

Según lo que escribí antes, la percepción de cada persona es distinta. Esto nos convierte en seres aislados incapaces de comprender realmente los pensamientos de otra persona. El asunto es ¿cómo reconcilio esta propuesta mía con el evidente carácter social de las personas?

Si no somos capaces de ver lo mismo y percibimos todo distinto el uno del otro, ¿cómo es posible que podamos llegar a acuerdos en tantas cosas? ¿cómo es posible la aglomeración de gente y que además podamos convivir con cierto grado de tranquilidad y armonía?

Le he dado vueltas a este asunto y de verdad que es posible. Nuestro mecanismo de aprendizaje lo hace posible, pues el conocimiento es relativo. Por ejemplo, aprender los colores. Analizaré este caso en particular para clarificar el asunto.

Si percibimos de distinta forma, las personas no deberíamos acordar que tal cosa es roja, por ejemplo una taza. Pero al retroceder a la infancia, aprendemos los colores por asociación. Quien sea que nos esté educando (la mamá), nos ha dicho alguna vez "hey, dame la taza roja". Si hay otra taza color azul, nos dirá "¿me puedes prestar la taza azul?" y así vamos identificando colores como adjetivos de las cosas. Pero no es necesario que la taza roja de la madre sea igualmente roja para mi. En el caso extremo, yo podría ver la taza en la tonalidad azul, pero por asociación asigno a dicha tonalidad el nombre de rojo y así estaré de acuerdo eternamente en que todas las cosas que yo veo azules se llaman rojas. Así, puede ser que las personas veamos cada una el mundo en colores totalmente distintos pero estemos completamente de acuerdo en que el cielo es azul, la nieve es blanca y la sangre roja.

Ahora, este mecanismo se repite con todos los adjetivos de las cosas, con todas las cualidades, y podemos estar en acuerdo sobre las cualidades debido a la relatividad de los conceptos. Es posible, aunque suene completamente estúpido, que yo asigne por nombre cuadrado a aquello que veo redondo. Si otra persona lo ve triangular, alguien le enseño que se llama cuadrado. Al final en lo único que acordamos todos es en el nombre de la cualidad, pero no necesariamente en la cualidad en si misma.

sábado, octubre 16, 2010

4.- Percepción

Ya voy abandonando el temita de la Fe, no necesariamente religiosa, en favor de avanzar un poco en mi introspección. Ya entendí que la Fe no tiene ninguna importancia y que básicamente es ignorancia. Quizás de ahí el famoso dicho: "lo único que se es que nada se".

En el mundo material, suelo percibir cosas. Distintas cosas de acuerdo a mis sentidos. Tengo cinco sentidos, pero supondré que dispongo de otros que tal vez no conozco (mis referencias me obligan a la ignorancia). Tal vez las cosas son reales o tal vez no y tal vez el computador donde escribo no existe y es una simple invención de mi mente. La incerteza básica que expongo no me permite ahora y nunca me permitirá definir que es real o no, pero ello no tiene ningún grado de relevancia considerando que la imagen del mundo está en mi cabeza, producida por la percepción de los sentidos que son excitados por qué se yo que cosa en verdad.  Lo importante es aquella imagen en mi mente, aquella interpretación.

Ese es el punto fundamental, muy simple por lo demás, que es crucial en cómo enfrento mi vida. Es la imagen que está en mi cabeza y que según yo se parece a la imagen que tienen otras personas en sus mentes. ¿Alguna vez han puesto un espejo frente a otro espejo y un objeto cualquier entre ellos? La imagen se repite muchas veces, pero prácticamente ninguna es real.

El asunto se complica. En mi mente veo a otra gente, a mis amigos, a mis padres, desconocidos, etc. En mi percepción "de algo" veo personas y me propongo entender su percepción del mundo. Pero alto!, eso ya está en mi mente y por tanto cada percepción que evalúo de las otras personas ya ha pasado por mi percepción. Por tanto, toda la convivencia social que me rodea pasa por el filtro de una sola mente y estructura las cosas de acuerdo a un particular modo: mi modo (o su modo, en caso que alguien esté leyendo esto).

El punto obviamente es que nadie es capaz de interpretar en forma pura la imagen del mundo de otra persona. Cada uno ve lo que quiere ver, escucha lo que quiere escuchar, siente lo que quiere sentir. De acuerdo a esto, cada cual vive como lo interpreta. En esencia, nadie está de acuerdo con nadie, porque yo interpreto la opinión de otra persona y en el proceso de interpretación ( o percepción, lo estoy usando como sinónimo) yo ya la he modificado conforme mis propias tendencias. Si acuerdo con alguien, en realidad yo estoy en acuerdo conmigo mismo y no con alguien, pues acepto una idea interpretada por mi sin saber nunca su verdadero contenido.

He expuesto varias ideas hasta este punto que merecen ser analizadas independientemente... continuará.

sábado, octubre 09, 2010

3.- Protejo la Fe

De regreso a mi introspección, veo que no hay motivo para eliminar la Fe. Es fundamental que disponga de una si quiero tener puntos de referencia en mi vida que me permita vivir en forma adecuada. Elegir dos referencias tal que una elimine la Fe de la otra es imposible, pues en tal caso caería en la inconsecuencia: No se puede ser ateo al mismo tiempo que se cree en Dios.

Es más, creo que las personas queremos nuestras Fe. Sería muy inocente pensar que solo una referencia es suficiente en nuestra vida. Los conceptos religiosos no pueden guiar la economía, así como los económicos no pueden guiar la ciencia, etc. Mas creo que la elección de las referencias es tal que la Fe asociada a cada una no se ve destruida. Protegemos y atesoramos cada una de nuestras Fe, como si la ignorancia en la que nos sume fuera la fuente de esperanza que nos fortalece. Paradójico, por decir lo menos.

He escuchado de gentes de ciencia, muy brillantes, decir que realmente el mundo se hizo en 7 días, o que tales personas en el pasado vivieron varios cientos de años, o que realmente existen 7 cielos. Una vez escuche a un distinguido e importante hombre del área de la ingeniería decir que el cuerpo no se puede cremar y que los órganos no pueden ser donados, pues ¿como resucitaremos cuando sea el momento?... como si no supiera que el cuerpo se descompone de todas formas en unos cuantos años.

Por esto pienso que las personas protegemos nuestras Fe, aun cuando en algún otro sentido pudiéramos discutirlas. No me considero una excepción a esto. Yo me declaré ignorante sobre mi propia esencia y protejo esa convicción de ignorancia. De cualquier forma, la Fe no es lo realmente importante al momento de dar una opinión. La consecuencia que tengo, mi conducta en la vida, mi paseo por el mundo, no depende de la Fe.

domingo, octubre 03, 2010

2.- Referencias

Por más que he intentado desvincularme de una referencia, en estos días he llegado a la siguiente conclusión: Es imposible no hacerse de una referencia para guiar la opinión y la vida misma. Un ser sin una convicción es un ser muerto.

En el mundo de la nada por donde vago no existen las formas. Todo es plano, sin dimensión, sin aristas. Sin embargo, basta que agregue un punto de luz para ver, por lo menos, los límites de la nada. Al estar yo presente en la escena, automáticamente se genera el primer objeto en la nada, mi propia sombra.

Lo anterior me resulta sobrecogedor, pues me recuerdo que este viaje no es un viaje físico, si no de opiniones. Y me encuentro con la mayor contradicción en años: al hacerme de una referencia, la propia luz que guiará mi opinión y vida produce una sombra donde evidentemente no puedo ver.

Llamaré Fe a todo aquello en que creo y que está escondido por la sombra que mi convicción genera sobre mi mismo. Ahora bien, si hago una analogía con la sombra física, no tengo que ser un superdotado para entender que mientras más fuerte y puntual sea la luz, tanto más fuerte y bien definida será la sombra.

De esta forma, las convicciones más fuertes generan sombras de opinión, vacíos sobre la propia convicción, que demandan una Fe tanto mayor. Y quien se adhiera a tal convicción necesariamente se obliga a la Fe.

Pero así como se ha generado la Fe en el espacio de la nada, es muy fácil destruirla. Al menos dos formas se me ocurren: (1) Adherirse a una convicción difusa, no muy intensa, que generará una sombra imperfecta donde tal vez pudiera aún verse algo y (2) Tener más de una convicción puntual fuerte, que sean lo más apartadas entre si, eliminando con la luz de una referencia las sombras producidas por las otras.

¿será posible vivir de acuerdo al punto (2) ? ¿será posible adherirse a más de una convicción sin destruir no solo la Fe, si no las convicciones en si mismas?

sábado, octubre 02, 2010

1.- Introducción

En este Blog cierro mi mente a toda información, a todo conocimiento aprendido durante mi vida, a toda fuente externa. De esta forma busco zambullirme en la nada, en el vacío del conocimiento, donde sólo debería ser capaz de existir como un vegetal, dejando de lado cualquier uso de opinión de terceros.

Sin embargo, es poco lo que se puede hacer. Ya soy un tipo formado en una familia, ya he aprendido ciertas cosas en forma automática que no son perceptibles y que han pasado a ser parte de lo natural, de la esencia de mi persona. No soy capaz de liberarme de esta piel sin dejar de ser yo mismo.

De esta forma, en la primera zambullida a la nada, tengo una primera respuesta aún sin haber formulado una pregunta: No soy capaz de definir si tengo una esencia propia, que por sencillo acto divino pudiera pensarse como real. 

La áspera incerteza de la propia naturaleza, de la propia personalidad, del propio pensamiento, me convierte en un ser referencial, termino que acuño como la necesidad de una referencia, una fe, una convicción, etc. que me permita dar opinión consistente. Mas, al pensarlo un poco, la necesidad de una referencia se basa únicamente en la vanidad, en tener una propiedad sobre mi mismo y dar valor agregado a mi persona. No me convertiré en un vanidoso en mis primeros pasos en la nada.