...cierto es que no he cumplido treinta años, pero también ha de serlo que los estoy comenzando a vivir. Por tanto, han ya pasado veintinueve años de una vida. Mas una vida no vaga sola por el mundo, va acompañada así como los pájaros en sus bandadas o los lobos en sus manadas. Dicho someramente, la vida no es en "solista" sino que es en "banda".
Es así como lo presento que analizo hoy mi existencia. Mi vida, enlazada con otras varias, ha seguido un curso durante estos veintinueve años que se me hace imposible verlo en solitario. Lo que me sobresalta hoy es cómo tantas veces (la mayor parte de las veces) pensé mi existencia tan en solitario que ni me animaba a celebrar mi vuelta al sol. En mi afán ciego (como todo afán) de sentirme con valor me separaba del mundo sin darme cuenta que me separaba de mi vida, la desconocía y no le hacía frente.
Era un ser cobarde, incapaz de enfrentarme con mis errores. Mucho tiempo gasté en vano disfrutando sin disfrutar, diciendo amigos a quienes no lo eran, reclamándole injustamente a las personas que ciertamente se preocupaban por mi.
Durante el año que pasó, fui un valiente. Y no me sucede ahora como antes, cuando decir "soy un valiente" equivalía a decir que el resto del mundo son puros cobardes. La humildad no proviene de hacerse el ciego, si no de ver claro y adjudicar lo bueno no solo a uno mismo, sino a todos los que lo hacen posible. De modo que cuando digo "fui un valiente" no lo digo sólo por mi. Y con la seguridad que hoy me da poder expresarme así, sin sentirme negligente con lo que pienso ni egocéntrico, también acierto al decir que soy muy feliz.
Y si me he de expresar bien, entonces quien lea esto ya sabrá que no solo yo soy feliz. La atmósfera a mi alrededor se ha vuelto tanto más ligera como más verídica. Se ha distendido. De los veintinueve años que han pasado, el año pasado fue el único en que realmente hice algo de provecho en mi vida. El resto fue un duro camino, porque voluntariamente y equivocadamente lo quería hacer solo, lo que equivale hoy a decir que no estaba viviendo, sino que estaba ambulando sin sentido.
Hoy me puedo sentir bien genuinamente, si ningún motivo más que el estar viviendo con más vidas. Sin la necesidad de logros de algún tipo. Puedo aceptar un elogio sin sentirme infinitamente superior porque entiendo que si recibo un elogio es porque algo hice por alguien, es porque algo contribuí fuera de mi; puedo aceptar una crítica, porque en ello veo una preocupación del otro hacia mi. El resto son necesidades evidentes que debo suplir porque el mundo es como es y se puede ser pobre o rico, se pude vivir mal o vivir bien, pero ante todo soy un ser que vive rodeado de vida.
Hay una vida en particular a la que agradezco. Es a ti Mariela, que me has apoyado en este cambio y en todos los proyectos que esto a involucrado. También yo espero poder contribuir a tu vida, en el sentido más beneficioso que pueda, sin esperar más recompensa que una sonrisa.
Mientras leía me fui sintiendo cada vez más orgullosa y feliz por ti Cuando leí el final un suspiro tembloroso me sacudió el alma... fue un suspiro lleno de emoción por ti. Te amo, así sin mas y te envío una sonrisa con todo mi ser.
ResponderBorrar