martes, febrero 22, 2011

¿sobre estimación?

... una cosa es amarse a uno mismo, quererse a uno mismo, sentir que la vida vale la pena, que cada minuto que pasa es un elixir de felicidad y nuevas sensaciones, emociones, logros, fracasos, pero una cosa muy distinta es sobre valorarse. Quererse uno mismo no va de la mano con creerse superior al resto, ni mucho menos con creerse con capacidades más elevadas que las que realmente uno dispone. Perfectamente uno puede quererse infinitamente reconociendo a la vez que mi inteligencia no le da para hacer entender a mi mascota lo que debe hacer, ni a mi amor le alcanza para ser capaz de decirle a mis padres cuanto los quiero. Uno puede quererse sabiéndose imperfecto y aún más, creo que uno debe quererse precisamente en ese contexto.

"La perfecta máquina humana. Biológicamente superiores parece que tenemos atribuciones sobre naturales". Este tipo de cosas me ha tocado ver y escuchar en programas de televisión y en comentarios de mucha gente. ¿no parece que socialmente el hombre se sobre valora muy por sobre el mensaje de humildad que pregonan muchos? ¿No será que se cree mucho el hombre por poder volar sobre aviones cuando en realidad no es capaz de volar? ¿no será que el orgullo se alimenta insaciablemente sobre autos a toda velocidad cuando el hombre es capaz de correr, cuando mucho, a 36 km/h durante un tiempo muy corto? ¿será acaso que los artefactos aparatosos que la civilización nos provee hace olvidar la naturaleza y las capacidades del hombre?

Todas esas cosas de la civilización se sustenta en una cosa muy simple, la capacidad de generar movimiento, lo que a la vez se consigue al quemar cosas. ¿y es que acaso existe vida si que haya un proceso de combustión? ¿Qué es lo nuevo que hace el hombre que la naturaleza no haya venido haciendo desde que la vida es vida? Nada. Toda la vida como la entiendo se basa en procesos de combustión, de quemar algo para generar algo, sólo se hace lo que se ha hecho siempre, pero "mejor". Mejor para los nuevos estándares de vida, para disponer de agua caliente, transporte rápido, electricidad, en definitiva, para satisfacer las necesidades del hombre, que más parecen ser necesidades de la civilización. Pues, frívolamente, nada de eso es necesario para que el hombre pueda comer, dormir, cagar y reproducirse.

El hombre, creyendo que hace algo completamente nuevo, innovador, se alza sobre las especies y ahora tiene capacidad de decidir cuales desaparecen, como se van a mover los vientos y hasta están los aventurados que aseguran incondicionalmente que conocen la Tierra porque la pueden ver en google earth. Pero siendo que no se hace nada nuevo ¿no será acaso destino del hombre como parte de toda la vida que haga esas cosas? ¿no estará muy por encima de su voluntad que las especies se extingan, aún cuando sea el quien se las devore? ¿no será mucho soñar que el hombre puede cambiar el clima de todo un planeta a su antojo? ¿no será mucho drogarse en civilización que el hombre puede "salvar" al mundo?

¿No será que el hombre es como esos estromatolitos, aquellos que se multiplicaron a tal nivel que consumieron todo el dióxido de carbono disponible haciendo el mundo inavitable para si mismas? Aquellas que dieron su existencia para la vida en base a oxígeno.

¿no será que el hombre se cree la raja y todo lo que hace, incluido la defensa de los animales, los tratados de paz, etc.. no sea más que para salvarse a el mismo de un cambio fuera de su alcance que generará otras formas de vida como alguna vez ya ocurrió? Formas de vida más evolucionadas, más sensibles, más integras. Quizás no sea misión del hombre evolucionar, sino darle el paso a otra especie, cambiando el mundo apropiadamente para dicho fin.

O quizás si pueda ser su objetivo el evolucionar, pero para eso habría que bajar del olimpo y saberse tal cual como uno es.

jueves, febrero 10, 2011

La importancia del hombre

... parece ser que el humano (mujer u hombre) se siente importante en el mundo por naturaleza. Quién sabe, quizás todos los seres vivos se siente igual de importantes en su propia conciencia, o bien solo los humanos somos tan vanidosos como para llegar a tener pensamientos de ese tipo. He leído en alguna parte que el "intelecto humano" es un instante en el tiempo, una cosa pasajera que una vez desaparezcamos de la faz de la Tierra ha de ser nada y en nada afecta al universo. Pero tal premisa lleva irrevocablemente a la conclusión que todo el mundo humano, tan complejo como lo vemos, es creación del hombre (en sentido general, mujer/hombre) y de su mente; todas las ciencias, conocimiento, tecnología son propias de la inventiva humana (independiente de si tal inventiva es dada divinamente o no). De esa perspectiva, la idea que el hombre es efímero se contrapone a su carácter creativo, que resulta ser paradójicamente impresionante. Es por ello que pienso que esa forma de pensar es extraña al conducir a dos posturas que se contradicen notablemente en cuanto a la relevancia del hombre. 

El problema nace en ese pensamiento de que el intelecto es realmente propio del humano y que ningún otro ser lo tiene. Ese solo pensamiento es egocentrico, egoista y vanidoso, al tener un carácter de propiedad exclusiva sobre algo, de manera que no es extraño que conduzca luego a pensar que el mundo antropomórfico es espectacular e increíble, desarrollado por esa inteligencia que es propia del humano y que es tan impresionante que parece ser dada divinamente. El desprecio inicial del hombre respecto al universo está más ligado a la religión de lo que parece y es por tanto una idea que se encuentra con facilidad en las personas que hemos sido influidas en algún grado por el cristianismo (o  cualquiera que diga que el intelecto y razón es dado al hombre divinamente). 

Por esto, quedé perplejo ante la idea que llegó a mi hace un par de semanas, cuando quede imaginando que el conocimiento puede estar flotando en el universo, que puede ser parte de la naturaleza como tal, que las leyes de la naturaleza no son ecuaciones matemáticas rígidas, sino que alcanzan una esfera superior al hombre. En este contexto, el hombre se perfila como un ente que tiene capacidad de percibir el conocimiento natural, que nos rodea como una nube imperceptible, así como cualquier otro ser puede tener capacidad de percibir el conocimiento en algún grado o escala. La importancia del humano se limita a interpretar el conocimiento circundante y expresarlo en las diversas formas que morfológica y socialmente somos capaces: lenguaje, escritura, ciencias, técnicas, etc, pero no más que eso. Si alguna vez el humano llega a desaparecer sobre la faz de la Tierra, el conocimiento y las leyes naturales permanecen intactas a la espera de ser interpretadas nuevamente mientras todo continua su movimiento naturalmente establecido.

Al pensar de esa forma, el hombre no tiene más importancia que una hormiga, ambos interpretamos conocimiento a una escala distinta con los sentidos que ambas especies disponen para ello. Y si ha de existir un dios, es mucho más razonable esta posición que la anterior donde el intelecto es propio del hombre. Dentro de la misma humanidad, la capacidad de percepción es distinta en cada individuo. Ya lo decía en algún momento de este blog un par de meses atrás, cuando aún pensaba con Fe que el conocimiento es parte y producto del hombre. Ahora veo que esta idea no cambia al pensar en el conocimiento y al hombre como partes del mundo, pues como receptores e interpretadores del conocimiento flotante, cada persona es morfológicamente distinta: nadie canta con la misma afinación, ni ve con igual cantidad de detalle, ni habla en la misma lengua ni con el mismo sentido, ni siente el calor y el frío en la misma medida. Por eso cada persona interpreta la fracción de conocimiento que es capaz en tanto toda la expresión que se puede llegar a hacer del conocimiento esta socialmente restringido.

En forma esquemática:
  • conocimiento -> recepción -> expresión -> ciencias, religiones, técnicas.

esquema que es sujeto a cambios en tanto vaya pensando en más profundidad esta idea. La expresión veo yo que es limitada socialmente. La convivencia social aparece mucho antes que la expresión, más ligada a la recepción del hombre o incluso como un ente aparte: de la naturaleza misma del hombre. Las características básicas del hombre, miedo, ira, etc, forman un plano social dominado por la necesidad de sobrevivir, para lo cual se instaura un orden sea cual sea (reyes, clanes, sacerdotes/sacerdotizas, democracias, castas, etc). La expresión puede hacernos ver que una rueda puede suplir el trabajo de muchos hombres, haciendo que el orden social vaya cambiando al mover a estos trabajadores a una nueva actividad, pero cuando la expresión resulta en un peligro para el poder dominante de la sociedad, entonces es limitada, censurada e incluso declarada como pecaminosa, cosa que ha ocurrido y continúa ocurriendo en este momento.

¿Entonces para qué tanto cerebro? La cosa está en que el hombre y los otros animales tiene un sentido lógico distinto. El hombre ordena las cosas de acuerdo a una lógica y cuando no es capaz de ordenarlas, o las desecha o las declara divinas. Tal como una hormiga ordena en una hilera infinitamente larga en comparación con su tamaño la cadena de alimentos que lleva a su hormiguero, el hombre tiene una capacidad lógica con que ordena todo lo que es capaz. Al parecer la hormiga solo es capaz de ordenar alimento en tanto el hombre le da para ordenar ideas, conocimientos, alimentos, cualidades de las cosas, etc. Una araña crea su telita de araña lógicamente por donde pasan los insectos. Esto que parece ser un instinto animal no es más que un sentido de lógica, de orden, de ver que las cosas ocurren bajo una sucesión de hechos, tal como los números son una sucesión de cantidades incrementadas en alguna fracción. La complejidad de nuestro orden respecto al de los animales hacer parecer que el hombre tiene intelecto y los animales instintos, pero básicamente es la misma cosa, al menos al pensarlo como lo estoy expresando.

continuará...