La motivación... ¿Qué me impulsa a seguir un determinado camino en la vida? En el ejemplo de la entrada anterior, la roca, que vendría siendo yo mismo, cae por la pendiente de la montaña. Físicamente se diría que cae por gravedad, por una fuerza que la tira hacia abajo. Ese algo, llamado fuerza, provoca el movimiento.
Hace algún tiempo proponía en este mismo blog que la opinión es la antesala de la acción: La opinión es la tendencia a una acción. La opinión así definida es bien parecida a la fuerza que mueve la roca. La fuerza puede estar, pero no necesariamente generar movimiento de la roca. La opinión puede estar, pero no necesariamente generar acción. Siguiendo este paralelo con la fuerza, habría entonces que aceptar que la acción es impulsada por una opinión, pero a la vez bloqueada por otras. Se podría incluso postular algo como lo siguiente:
"La acción que tomo sobre un determinado tema es el resultado de todas las opiniones sobre el tema".
Y así, la motivación es la resultante de las opiniones. (la fuerza neta que produce el movimiento). A modo de comprobación veré un caso, a ver si esto funciona o es un disparate.
¿Qué me motiva a tomar desayuno? Las opiniones (supuestas) en juego serían las siguientes:
- tengo hambre. Si no tomo desayuno ando mal el resto del día.
- siempre tomo desayuno a las 9 am, por costumbre.
- tengo que estar en una entrevista de trabajo a las 9:15 am en un lugar a media hora de mi casa.
- hoy desperté a las 8:30 am.
Ahora, ¿cual es la motivación?. Según lo que dije antes, la motivación es la resultante de esas opiniones. Así que habría que ponerlas en una balanza. En primer lugar, hay una necesidad fisiológica básica: la necesidad de alimentarse; pero nadie se muere por no tomar desayuno. En segundo lugar, hay una costumbre que muchas veces cuesta sobrepasar. Luego, opino que necesito un trabajo y la oportunidad es buena, pero tengo solo media hora para levantarme, tomar desayuno y llegar a la entrevista...mmm.
La resultante de estas opiniones no es tan simple como sumar fuerzas. Hay una subjetividad personal, cada persona evaluaría con diferente peso cada una de las opciones. Quizás puedo pensar que no alcansaré a llegar a la entrevista por muy rápido que me levante, así que para qué correr tanto. Mejor me relajo, tomo desayuno, me compro un diario y busco otro trabajo.
En definitiva, las opiniones competirán y generaran una acción. Incluso la acción puede ser "seguir durmiendo" si las opiniones anteriores se destruyen entre si. (ej: "me desperté muy tarde!!, perdí la entrevista y se me quitó el hambre")
Resumiendo,
La motivación que me mueve a seguir un camino dado en la vida (en algún tema particular) es la resultante (la suma) de las opiniones que puedo tener.
Rememorando un poco, también dije alguna vez que la opinión es formada por la información. Así que en la base del problema tendría el conjunto de información que dispongo (o a la que tengo acceso) y que forma mis opiniones. Las opiniones sobre un tema compiten generando la motivación que lleva a la acción.
Así, cuando me compro un celular por ejemplo, hay una motivación que probablemenete dirá algo como "necesito estar comunicado". Esa motivación vendrá de contraponer opiniones sobre gastar dinero en un servicio (económico), estar o no estar siempre disponible (privacidad), todos mis amigos tienen celular (social), etc. Y cada una de ellas está formada por un montón de información.
De todo lo anterior deduzco que parar poder responder si estoy conforme con lo que hago, necesito escudriñar en la masa de información que forma mis opiniones. Ver la naturaleza de esta información y la validez de la misma.
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